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Educación de las niñas: Lecciones del BRAC (Bangladesh)


Rosa María Torres




Supe del BRAC y entré en contacto con su programa de educación mientras trabajaba como asesora en la sección educación de UNICEF en Nueva York, a inicios de los 1990s. Desde el principio me llamó la atención el concepto de 'educación primaria no-formal' del BRAC. Este programa, iniciado en 1985 con 22 escuelas, se propuso llegar a los sectores más pobres de Bangladesh, especialmente en zonas rurales. El objetivo específico era atraer a las niñas, entonces en su mayoría fuera de la escuela.

Visité Bangladesh dos veces, en 1993 y 1995, y tuve oportunidad de ver el programa del BRAC en marcha. Junto con Manzoor Ahmed, entonces Director de Programas de UNICEF, escribí un dossier titulado Reaching the Unreached: Non-formal approaches and universal primary education, (Llegar a los excluidos: Enfoques no-formales y educación primaria universal, UNICEF, 1993). El programa de educación primaria no-formal del BRAC fue una de las experiencias incluidas.

También lo incluimos en la Serie de Innovaciones Education for All: Making It Work organizada conjuntamente por UNICEF y UNESCO a raíz de la Conferencia Mundial sobre Educación para Todos en Jomtien (1990). Dieter Berstecher (UNESCO París) y yo (UNICEF Nueva York) coordinábamos el proyecto. (En el año 2000, diez años después de la conferencia de Jomtien, UNESCO decidió transferir la serie a PROAP, en Bangkok. Ver el número 14 dedicado al proyecto  Lok Jumbish, en la India).

Una de las cosas que me maravilló fue la sabiduría pragmática con la que el BRAC encaraba el programa. El primer paso fue una encuesta para preguntar a los padres de familia por qué no enviaban a sus hijas a la escuela, la cual arrojó tres razones principales: 1) la jornada escolar era demasiado larga (necesitaban que las niñas ayudaran en casa con las tareas domésticas); 2) los profesores eran mayoritariamente hombres (las familias expresaron que se sentirían más cómodas con profesoras mujeres); y 3) la escuela - cuando estaba disponible - estaba lejos del hogar.

Aceptando las necesidades expresadas por los padres de familia, BRAC actuó en consecuencia. El diseño del programa adoptó tres medidas claves:

1) reducir la jornada escolar (3 horas diarias), repensar todo el calendario escolar (más meses en la escuela, no vacaciones largas), y ajustar el currículum a fin de adecuarlo a la reorganización del tiempo (la idea era completar en cuatro años la escuela primaria, que dura cinco años en Bangladesh);

2) identificar mujeres en las comunidades locales y ofrecerles una capacitación inicial a fin de que pudieran asumir tareas de enseñanza;  y

3) construir escuelas cercanas al hogar. 

Las escuelas primarias no-formals del BRAC fueron las escuelas más simples y bonitas que conocí hasta ese momento en zonas rurales pobres. Escuelas de una sola habitación construidas con materiales del medio, con ayuda de la comunidad. Luminosas, limpias, coloridas. Pequeños tapetes sobre el suelo para los alumnos, una pizarra mediana, posters y ayudas visuales por todos lados. 

Niñas y niños caminaban distancias más cortas a y desde la escuela y permanecían en ella solo 3 horas diarias, lo que les dejaba tiempo suficiente para seguir ayudando en sus casas.

Había pocas mujeres maestras en las comunidades, por lo que el BRAC seleccionó en cada comunidad a las mujeres con más alto nivel de escolaridad (a menudo, la educación primaria) e interesadas en enseñar, y les capacitó. Inicialmente con un curso emergente de 12 días de duración, más adelante complementado con cursos mensuales y con una orientación intensiva anual.

Es así como el BRAC logró atraer a niñas que de otro modo jamás habrían ido a la escuela.

Cuando visité el BRAC, este programa ya era considerado una 'experiencia exitosa' no solo en Bangladesh sino a nivel internacional. Desde entonces, BRAC ha continuado creciendo. Hoy es "la organización de desarrollo más grande del mundo". Su programa de educación pasó a convertirse en un sistema educativo completo. La oferta educativa sigue siendo gratuita. Llegó a los tugurios, en zonas urbanas, incorporó el aprendizaje en línea y cuenta hoy con una universidad así como una red de bibliotecas móviles. En términos de aprendizaje, los alumnos de las escuelas del BRAC obtienen resultados que están por encima del promedio escolar en Bangladesh.
Algunos datos de las escuelas primarias no-formales del BRAC (enero 2017):
14.153 escuelas
389.910 estudiantes, 62,17% de ellos niñas.
5.3 millones de estudiantes han completado la primaria, 60,43% de ellos son niñas.
5.55 millones de estudiantes han pasado a las escuelas formales del gobierno, 60,12% de ellos son niñas.
14.153 profesores
El programa de educación del BRAC ha recibido numerosos reconocimientos y premios internacionales, uno de ellos el prestigioso Premio WISE de la Fundación Qatar, en 2011. Me dio mucho gusto estar en Doha, en el evento de WISE, cuando el fundador y director del BRAC, Sir Fazle Hasan Abed, recibió el premio.

La educación de las niñas sigue siendo un problema a encarar en todo el mundo, empezando desde el desarrollo infantil y la educación primaria. El tema continúa planteando viejos y nuevos desafíos. Se multiplican los diagnósticos y los estudios, los foros y debates repiten muchas veces cuestiones ya conocidas, hay una verdadera hambre de datos. En medio de todo eso,  a menudo recuerdo la larga y fructífera experiencia del BRAC, su visión de corto, mediano y largo plazo, su consulta a las familias y comunidades, su interés permanente por conectarse a las realidades y necesidades locales. 

En tiempos en que todo parece empezar de cero y en donde cualquier cosa puede ser dada por innovación, es esencial mirar atrás y aprender de la experiencia.

Textos telacionados en este blog 
» Aprender a lavarse las manos
» Los Laureados con el Premio WISE a la Educación
» Kazi, the graceless | Kazi, el sin gracia
 

Girls' education: Lessons from BRAC (Bangladesh)

Rosa María Torres




I learned about BRAC and got in contact with its education programme while working as a senior education adviser at UNICEF's Education Cluster in New York, in the early 1990s. From the start, I became fascinated with BRAC's 'non-formal primary school' concept. This programme, initiated in 1985 with 22 schools, attempted to address the needs of the poorest sectors in Bangladesh, especially in rural areas. The specific aim was to attract girls, who were mostly absent from schools.

I visited Bangladesh twice, in 1993 and in 1995, and had the opportunity to see BRAC's non-formal primary schools in action. Together with Manzoor Ahmed, UNICEF Programme Director at the time, we wrote a dossier called Reaching the Unreached: Non-formal approaches and universal primary education, (UNICEF, 1993). BRAC's non-formal education programme was one of the experiences included in the dossier. BRAC's programme was also included in Education for All: Making It Work - Innovation Series organized jointly by UNICEF and UNESCO right after the Jomtien Conference on Education for All (1990). Dieter Berstecher (UNESCO Paris) and I (UNICEF New York) coordinated the project. (In 2000, 10 years after the Jomtien conference, the series was transferred from UNESCO Headquarters to PROAP, in Bangkok. See issue No.14 dedicated to Lok Jumbish, in India).

One thing that astonished me was the basic and pragmatic wisdom with which BRAC was developing the programme. The first step was conducting a survey to find out why parents were not sending their daughters to school. Three major reasons came out: 1) the school journey was too long (they needed girls to help at home with domestic chores); 2) teachers were mostly men (parents expressed they would feel more comfortable if there were female teachers in the schools); and 3) the school - when available - was too distant from home.

Acknowledging parents' expressed needs, BRAC acted accordingly. The design of the programme adopted three key measures:

1) shortening the school journey (3 hours a day), rethinking the entire school calendar (more months in school, no long holidays), and adjusting the curriculum to fit those time arrangements (the idea is to complete the nation's five-year primary school cycle in four years);

2) identifying women in the local communities and providing them with some basic initial training so that they could act as teachers; and

3) building schools that were closer to home. 

BRAC's non-formal primary schools were the simplest and nicest schools I had seen in poor rural areas. One-room schools built with local materials, with the help of the community. Bright, clean, colorful. Small mats on the floor for the children, a medium-sized chalkboard, posters and visual aids all around.

Children walked shorter distances to school and remained there only for 3 hours a day, so they could continue to help at home.

There were few women in the communities with a teacher certificate, so BRAC selected in each community women with the highest school level (often primary education) and interested in teaching, and trained them. Initially with a 12-day course, later complemented with monthly refresher courses and yearly orientation courses.

This is how BRAC managed to include girls who would otherwise have never attended school. By the time I visited BRAC the NFE programme was already a 'success story' attracting attention not only in Bangladesh but worldwide. Since then BRAC has continued to grow - it is today "the worlds' largest development organization" - and its education programme became a full education system. It remains free of charge. It reached also urban slums, it incorporated e-learning and it includes now a university and a network of mobile libraries. In terms of learning results, BRAC's NFE schools do not lag behind government formal schools; on the contrary, their results are ahead of the country average.
Some data for BRAC's  non-formal primary schools (January 2017):
14,153 schools
389,910 students, of whom 62.17% are girls
5.3 million students completed courses, of which 60.43% are girls
5.55 million students transferred to formal schools to date, of which 60.12% are girls
14,153 teachers
BRAC's education programme has received numerous international awards, one of them the prestigious WISE Prize from the Qatar Foundation in 2011. I was happy to be in Doha, attending the WISE event, when Sir Fazle Hasan Abed, BRAC's founder and director, received the prize.

Girls' education remains a major issue worldwide, starting with early childhood and primary education. The problem continues to pose old and new challenges. Diagnoses and studies multiply, debates and fora repeat often what is already known, there is hunger for more data. In the middle of all that, I often remember BRAC's long and fruitful experience, its pragmatic wisdom, its short, medium and long-term vision, its consultation with families and communities, its permanent interest to connect with local needs and realities.

In times when everything seems to start from scratch and anything can be considered an innovation, it is essential to look back and learn from experience.

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Aprender a lavarse las manos



Tomado del sitio del BRAC

Desde el año 2008, el 15 de octubre se celebra como Día Mundial del Lavado de Manos. Lavarse las manos - dicen los estudios y los expertos - es la manera más sencilla de prevenir enfermedades y salvar millones de vidas.
Foto: BRAC
El día y el tema me recuerdan, inevitablemente, un viaje a Bangladesh a inicios de los 1990s y una visita al programa de educación del BRAC, una ONG renombrada y premiada mundialmente y una de las más grandes del sudeste asiático. Fui como funcionaria y asesora de UNICEF, cuyo apoyo continuado ha sido fundamental para el programa.

El sistema de escuelas del BRAC apenas empezaba por entonces. Escuelitas sencillas, modestas, pero acogedoras, de una sola habitación, ubicadas en zonas rurales y destinadas sobre todo a atraer a las niñas, con horario reducido a fin justamente de facilitar que las familias manden a sus hijas a la escuela.

Foto: BRAC

Ese fue mi primer viaje al Asia y esas las primeras escuelas que ví en las que los niños - y a menudo también los maestros - se sientan en el suelo y usan el suelo como espacio múltiple, de aprendizaje y recreación. Con ayuda del traductor que me acompañaba, pude comunicarme con las maestras y con los niños.

Empecé a fijarme en unos carteles escritos a mano colocados por todo lado. Pregunté qué decía el mensaje y me dijeron: "No te olvides de lavarte las manos". En el suelo y sobre las paredes había asimismo láminas, cartillas y otros materiales impresos con mensajes de higiene y de salud.
Foto: Compassion

Aprender a lavarse las manos con agua y jabón, y hacerlo regularmente después de ir al baño y antes de comer, era - sigue siendo - una parte muy importante del currículo y de la convivencia escolar en el sistema BRAC. Igual que otras normas básicas como el uso adecuado de la letrina y hervir el agua para la preparación de los alimentos. Lo que los niños aprendían en la escuela debían llevarlo a sus casas y enseñarlo a sus familias. Así pues, el objetivo escolar no se detiene en qué aprenden los niños sino en qué aprenden sus familias a través de ellos y en el impacto de esos aprendizajes sobre la vida familiar y comunitaria. Una visión y una lección inspiradoras que incorporé desde entonces.

Había visto escuelas en contextos de gran pobreza pero ninguna que le diera tanta importancia a lavarse las manos; a lo sumo, el tema incorporado como una lección en el texto escolar y, quizás, algún poster estacionado en la pared. ¿Por qué tanto énfasis en el lavado de manos?, le pregunté a una maestra en una de las escuelas que visité. Quería escuchar su punto de vista. "Porque hacemos todo con las manos", fue la simple explicación.

Foto: Compassion
Solo al día siguiente entendería cabalmente sus palabras. Una joven a la que conocí en el avión me había invitado a cenar a su casa, en Dhaka. Casa grande, hermosa, lujosa. Sus padres me atendieron con gran cordialidad. Antes de sentarnos a la mesa, a cada quien se le dio un pequeño cuenco con agua para lavarse las manos y un lienzo para secarlas. Ya en la mesa, gran variedad de platillos pero ni un solo cubierto. Aprendí allí mismo a comer con las manos. Un descubrimiento extraordinario y una experiencia inolvidable. La comida entrando por la vista y el olfato, luego por el tacto, y recién entonces por el gusto. 

Sigo de cerca al BRAC, que en estos años se ha ampliado a otros países y ha ganado múltiples premios internacionales. Leo que ha desarrollado un programa llamado WASH (water, sanitation and hygiene), dirigido a familias y comunidades. Más de 8.000 personas trabajan en el programa, con 65.000 comités comunitarios. Leo también que en 2010 Bangladesh sentó un nuevo record en el Día Mundial de Lavado de Manos, con 52.790 estudiantes lavándose las manos en simultáneo.

52,970 students washed their hands
in 2010 Bangladesh 52,970 students washed their hands simultaneously and set a world record (Unilever/Lifebuoy, 2010 - See more at: http://www.observerbd.com/2015/10/15/115418.php#sthash.dw5NVcm7.dpuf
Foto: Global Handwashing Day
WASH se creó en 2006 inicialmente a fin de lograr la meta 7 de los Objetivos de Desarrollo del Milenio: reducir a la mitad la proporción de personas sin acceso a agua potable y a sanidad básica. El programa se dirige a zonas rurales y apartadas, proveyendo letrinas, agua potable y conocimientos esenciales sobre higiene. Los logros son espectaculares: 90% de las comunidades involucradas usan letrina y 80% se lava las manos con agua y jabón después de usar la letrina y antes de comer. En el centro, el sistema escolar cambiándose a sí mismo y sirviendo de agente de cambio de los demás.

Como en tantas otras cosas, Bangladesh muestra caminos e inspira en la larga y dura lucha mundial contra la pobreza.

Foto: reunión del programa WASH con los niños en una comunidad

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Niños latinoamericanos con cabellos rubios ...

Rosa María Torres

Quino

Niños latinoamericanos con cabellos rubios,
niños asiáticos con ojos redondos,
niños africanos con narices respingadas

En Asia Oriental, donde la inmensa mayoría de niños tienen los ojos rasgados, abundan los textos escolares y otros materiales ilustrados con imágenes de niños de ojos redondos, grandes, con pestañas largas y rizadas, como las de los personajes de dibujos animados. Pregunto por qué a una maestra en Nepal y me responde: "Porque los ojos redondos son bonitos". Pregunto en Tailandia a una mujer campesina que está aprendiendo a leer con el libro de primer grado de su hijo y me sonríe diciendo: "Este es un lindo niño. Así se ve mejor. Parece que viniera de la India". Los niños asiáticos de ojos rasgados aprenden en libros con imágenes de niños de ojos redondos que no se parecen a ellos, y aprenden, a través de ellos, no únicamente a leer sino a avergonzarse de sus ojos rasgados, a creer que son feos y que los lindos son otros, los diferentes a ellos.

En Africa, donde la mayoría de niños son negros y de pelo rizado, son comunes los textos y otros materiales educativos que muestran niños blancos, con rasgos europeos, la nariz fina, el pelo liso. Pregunto a una programadora de textos en Mozambique y me dice: "El pueblo no quiere identificarse con lo que es". Pregunto a un funcionario del Ministerio de Educación en Senegal y me dice: “El colonialismo pervive. Los franceses se quedaron en nuestras cabezas”. Los niños africanos no sólo aprenden a leer en textos poblados de niños europeos - con fisonomía, olores, gustos, comidas, juegos, muy distintos a los suyos - sino que aprenden a leer en las lenguas de esos niños europeos, sometiéndose a la humillación de una lengua que no se comprende y a la alienación de una cultura que no es la propia.

En América Latina, donde la mayoría de niños son mestizos o mulatos, los niños con los que interactúan en los libros escolares son niños blancos, regordetes, cabellos rubios, manos finas, complexión delgada, ubicados socialmente hacia arriba y geográficamente hacia el Norte, niños neutros sin trazas de raza, de lengua, de cultura. No necesito preguntar por qué, pues soy latinoamericana, conozco el racismo y me he topado con él en todos los países, en unos más abierto y brutal, en otros más disfrazado y sutil. Millones de niños y niñas latinoamericanos aprenden todavía con textos cuyos personajes se parecen más a los de las series norteamericanas de televisión que a sus papás, sus hermanos, sus vecinos, sus maestros, sus compañeros de clases, ellos mismos.

Niños de ojos redondos, tez blanca, cabellos rubios y lisos, se han adueñado de los libros, los periódicos y la televisión en todo el mundo, y se deslizan subrepticiamente en los sueños y las pesadillas de nuestros niños, enseñándoles a desear ser blancos, a despreciarse a sí mismos, a no aceptarse como son.

* Incluido en: Rosa María Torres, Itinerarios por la educación latinoamericana: Cuaderno de viajes, Paidós, Buenos Aires, Barcelona, México, 2000. 

¿China, Corea del Sur o Finlandia?

Rosa María Torres

Si tuvieran que escoger uno de estos tres como modelo educativo a tener como referencia en su país, cuál escogerían: ¿China, Corea del Sur o Finlandia?

Los tres son hoy muy nombrados en el mundo de la educación por su ubicación en los ránkings de la prueba PISA (que mide competencias de lectura, matemáticas y ciencias entre jóvenes de 15 años) elaborada por la OCDE así como en el Indice de Habilidades Cognitivas y Logro Educativo (2013) elaborado a partir de varias pruebas internacionales de rendimiento escolar, (PISA, TIMSS y PIRLS). La ciudad china de Shanghai, Corea del Sur y Finlandia lideraron la prueba PISA 2009, seguidas de Hong Kong (región administrativa de China) y Singapur. Shanghai - capital económica de China y una de las ciudades más pobladas del mundo, con más de 20 millones de habitantes - participó por primera vez en PISA y obtuvo el primer lugar en los tres dominios: lectura, matemáticas y ciencias. Volvió a ubicarse como número 1 en PISA 2012.

                 
Los asiáticos vienen dominando el tablero de PISA. En PISA 2009, Finlandia fue el único país no asiático ubicado en los primeros lugares. En PISA 2012 (focalizada en las matemáticas), siete de los 10 mejores resultados correspondieron a Asia - Shanghai, Singapur, Hong Kong, Taiwán, Corea del Sur, Macao y Japón -  seguidos por Liechtenstein, Suiza y Países Bajos, en Europa. Esta vez, Finlandia apareció ubicada en el lugar 12.

Estados Unidos, el que más invierte en educación, sigue con resultados mediocres y preocupado con el liderazgo asiático, sobre todo en matemáticas. El caso finlandés no le interesa ni preocupa; un país pequeño y un modelo educativo extraño e incomprensible para la cultura estadounidense, basado en la equidad social, la gratuidad, la no-competencia, el desprecio por los ránkings y las pruebas estandarizadas ...

En ningún país, la educación y el nivel educativo de la sociedad deberían juzgarse solo a partir de pruebas y rendimientos escolares medidos por dichas pruebas. No obstante, ya ubicados en el terreno de los puntajes y los ránkings escolares, importa mucho saber cómo se llega a esos resultados. No da lo mismo: el cómo, sobre todo en educación, es fundamental, parte del qué, el por qué y el para qué.

Aunque, en la explicación del despegue educativo, China, Corea del Sur y Finlandia comparten importantes elementos comunes, como son el valor dado a la educación, el largo proceso seguido, y la alta prioridad dada a los docentes en múltiples aspectos (formación, profesionalismo, respeto social, remuneración), estamos frente a sociedades, culturas y modelos educativos muy diferentes. En particular, Finlandia difiere mucho del "modelo educativo del Sudeste asiático" - selectivo, estresante, tremendamente competitivo, sostenido por un estilo parental autoritario y exigente con el estudio (Tiger Parents) - que comparten China y Corea del Sur. Veamos.


China (Shanghai, Hong Kong)
Foto: The Star. Weifang No.1 Middle School en Weifang, provincia Shandong, China (2007).

La educación obligatoria en China llega hasta los 15 años de edad y se inicia a muy temprana edad. Niños de 2-3 años permanecen largas jornadas en instituciones pre-escolares cuya misión fundamental es preparar a los niños para la exigente vida escolar que les espera por delante. Desde corta edad se inician en nociones básicas de lectura y escritura, cálculo y - cada vez más - inglés.

El modelo escolar chino enfatiza la memoria y aplica profusamente pruebas estandarizadas. Los estudiantes viven bajo constante presión no solo por aprobar dichas pruebas sino por ubicarse en los primeros lugares, de lo que dependen sus futuras posibilidades de estudio, trabajo y estatus social. El examen para ingresar a la universidad (gaokao) es exigente y selectivo. China está empeñada en crear una nueva generación de graduados universitarios, en cantidades y con una inversión nunca vistas hasta hoy, habiendo logrado colocarse como líder mundial en producción de PhDs (la calidad es, no obstante, una preocupación creciente: a cada profesor se encarga supervisar 5.77 candidatos a doctores). 

La calidad de la educación en China varía grandemente entre zonas rurales y urbanas así como según la capacidad económica de cada familia para pagar por servicios suplementarios al sistema escolar público o para optar por escuelas privadas. La ciudad de Shanghai no es representativa de lo que ocurre con la educación en el resto del país. Más de 80% de los estudiantes de secundaria de Shanghai toma clases particulares después de asistir al colegio; la mayoría dedica entre 3 y 5 horas diarias a hacer deberes. En Hong Kong 85% de los estudiantes de secundaria acude a tutores privados. Todo esto pone gran presión no solo sobre los estudiantes sino sobre las familias, y especialmente sobre las madres, uno de cuyos roles sociales asignados es contribuir a asegurar el éxito escolar de los hijos.

La obsesión con el estudio y los puntajes viene teniendo serias consecuencias sobre la salud mental de niños y jóvenes. Los niños chinos tienen niveles altos de depresión; un estudio encontró que 50% de los adolescentes en Hong Kong la padecen. A las altas tasas de suicidio generadas por el estrés y la competencia, se agregan casos de asesinato en los campus universitarios. (Y hasta leemos sobre el ¡envenenamiento a dos niñas pequeñas resultado de la competencia entre dos jardines de infantes!). Mientras que los ránkings internacionales proyectan una imagen envidiable del sistema escolar, la insatisfacción de la sociedad de Hong Kong con su educación es alta y crece, según revelan estudios, encuestas y testimonios. La última reforma educativa emprendida por el Ministerio de Educación - llamada "reforma verde" (junio 2013) - apunta a un nuevo marco de evaluación escolar que, entre otros, reduce el uso de pruebas estandarizadas y recurre a otros indicadores.

Corea del Sur

Foto: Wikimedia Commons

Corea del Sur ha dado un salto espectacular en educación en las últimas seis décadas. Esto se ha logrado con políticas consistentes y con perseverancia, pero también a un alto costo social. Igual que en China, más tiempo (de enseñanza, de estudio, de deberes) se considera esencial. El sistema escolar tiene un calendario extendido y largas jornadas diarias, seguidas de 3 o más horas de deberes o clases particulares. Se estima que los estudiantes surcoranos estudian 10 horas diarias, 50 horas a la semana, 16 más que en los demás países desarrollados, entre clases regulares y refuerzo escolar. Los profesores son bien remunerados (mejor que en Finlandia) pero trabajan bajo mucho estrés y con grupos numerosos.

Igual que en la mayoría de países asiáticos, un sistema escolar paralelo (shadow education system) opera y crece a la sombra del sistema escolar público: academias privadas (hagwons) que ayudan a hacer las tareas, preparan para las pruebas, refuerzan contenidos escolares (sobre todo matemáticas) o avanzan más allá de lo aprendido en el aula, a fin de que los alumnos-clientes destaquen en su grupo de pares y puedan acceder a universidades prestigiosas, lo que es indispensable para escalar socialmente.

Después del horario escolar, dos de cada tres estudiantes coreanos asiste a estas academias, a menudo hasta tarde en la noche (una ley prohibe a estas academias funcionar más allá de las 10 de la noche y antes de las 5 de la madrugada). Sus costos varían mucho, pero son lo suficientemente altos como para filtrar a los estudiantes con menores recursos y obligar a las familias a ahorros y grandes sacrificios económicos. En 2012, según datos de la Municipalidad de Seúl, la capital, 73.5 % de los alumnos de primaria y secundaria en la ciudad recibieron servicios privados suplementarios, con un gasto promedio de US $ 387.87. A nivel nacional, en 2012 los padres de familia gastaron US$17.5 billones en clases particulares para sus hijos.

También aquí, el costo social y psicológico está a la vista. Agotamiento y déficit de sueño afectan a millones de estudiantes. El país que asegura tablets para todos los estudiantes en 2015 tiene una de las tasas más altas de suicidio y depresión adolescente entre los países ricos. El suicidio es hoy la principal causa de muerte entre los jóvenes de 15 a 24 años. El punto culminante de la tensión escolar está alrededor del tercer año de la educación secundaria, que es cuando los estudiantes deben tomar el examen de ingreso a la universidad (suneung).  

Una encuesta realizada por el Institute for Social Development Studies en la Yonsei University de Seúl, divulgada en 2011, reveló que los adolescentes coreanos son los que se sienten más infelices entre los adolescentes de los países de la OCDE. En los resultados de PISA 2012, los alumnos surcoreanos aparecieron como los más infelices de todos los países participantes en la prueba. La alerta nacional llevó al gobierno a plantearse la necesidad de introducir cambios mayores al modelo educativo. Entre otros, la decisón de digitalizar los textos escolares y el plan de estudios, anunciada en 2011, se dio marcha atrás en 2012 al constatar que ni los estudiantes ni los profesores estaban listos para este desafío.


Finlandia

Foto: The Atlantic

Finlandia es un país pequeño (menos de 6 millones de habitantes) ubicado al norte de Europa. En los últimos años, Finlandia destaca en los ránkings mundiales referidos no solo a la educación sino a muchos otros ámbitos: desarrollo humano, calidad de vida, equidad de género, cuidado infantil, condiciones para la maternidad, acceso a internet y banda ancha, transparencia, baja corrupción, alta competitvidad internacional, entre otros. (Ver: Glosario mínimo sobre la educación en Finlandia).

Todo el sistema escolar es público y gratuito, desde la educación inicial hasta el fin de la universidad, incluidos costos de transporte, alimentación y refuerzo escolar en la propia institución. Incluso las pocas instituciones privadas son financiadas por el Estado y son gratuitas.

Finlandia promueve la cooperación, no la competencia (entre alumnos, entre profesores, entre instituciones) y da prioridad a la equidad sobre la excelencia (todos los alumnos deben tener igualdad de oportunidades, nadie debe quedarse atrás, "toda escuela, una buena escuela"). El bienestar emocional y mental de los estudiantes - aspecto no contemplado en las evaluaciones de PISA - es tanto o más importante que su rendimiento escolar.

La escolaridad empieza formalmente a los 7 años; hasta esa edad, la prioridad es el juego. Ya en la escuela, la enseñanza se realiza en grupos pequeños (no más de 20 alumnos) y en un ambiente relajado. Se desestimula la memorización y se estimula el pensamiento, la creatividad y la autonomía de alumnos y profesores. El año escolar es uno de los más cortos de los países de la OCDE, al igual que la jornada escolar diaria; el tiempo de recreo es el más largo. Se minimiza los deberes en casa en los primeros años.

No se aplica pruebas estandarizadas. Los alumnos son evaluados por sus profesores, en base a su criterio profesional y a pruebas y otros instrumentos que elaboran los propios docentes de aula. Los profesores son evaluados por profesores más experimentados y reciben de ellos feedback. No existe "pago por mérito". No hay supervisores ni inspectores; la sociedad finlandesa confía en el profesionalismo de sus docentes. Las investigaciones muestran altos niveles de satisfacción de las familias finlandesas con la educación nacional. 90% de la población dice confiar en el sistema escolar público (en EE.UU. apenas 29%: Encuesta Gallup). Síntomas de fatiga que empiezan a percibirse entre la población infantil y adolescente son atribuidos a excesivo tiempo dedicado a hobbies y a mayor estrés de los adultos en la familia, antes que al sistema escolar. Se ve con preocupación, asimismo, el elevado costo de las actividades extracurriculares, como tal fuente de desigualdad.

***

¿"Qué país tiene el mejor sistema educativo del mundo"?. Yo no tengo duda. Bajo ningún punto de vista se justifican los niveles de estrés y de competencia a los que puede llevar la carrera por altos puntajes en una prueba o por ubicar a un país en el top de los ránkings escolares. Nada justifica poner a ese punto en riesgo el bienestar físico y mental, e incluso la vida, de niños y jóvenes, y el bienestar general de las familias. Sistemas que alientan este modus operandi no deberían ser modelizados sino condenados por violatorios de los derechos de la infancia.

Como estudiantes, madres y padres de familia, educadores, ciudadanos, necesitamos continuar defendiendo el derecho a una educación de calidad, en la que calidad no sea sinónimo de martirio, competencia salvaje y cultivo de la selectividad sino sinónimo de aprendizaje significativo y colaborativo, con equidad, con dignidad, con felicidad. 

Para saber más:
Over 70 pct of Seoul students receive private education: data, The Korea Herald, 18 April, 2013
Chinese Education: The Truth Behind the Boasts, Bloomberg Businessweek, April 4, 2013.
▸ Informe Semanal: Prohibido fracasar (video), Televisión Española, rtv.es, 21 julio 2012.
Así ha escalado la educación en Corea del Sur al podio mundial, ABC.es, 21 diciembre 2012.

▸ Pasi Sahlberg, How GERM is infecting schools around the world, The Washington Post, 26 June, 2012.
What Americans Keep Ignoring About Finland's School Success, Sir Ken Robinson, The Atlantic, Dec. 29, 2011.

Finlandia: Claves del mejor sistema educativo del mundo (infografía), United Explanations, 26 nov. 2011.

El país que quiere digitalizar sus escuelas para 2015, BBC Mundo, 28 octubre 2011.
▸ Depressed students in South Korea, We don't need quite so much education
, The Economist, May 12, 2011.
Pasi Sahlberg, Finnish Lessons, 2011.
Las claves del éxito asiático, El País, 8 dic. 2010.

Mark Bray, Confronting The Shadow Education System. What government policies for what private tutoring, IIEP UNESCO, Paris, 2009.

Should Canada’s schools become more like China’s?, The Star, May 29, 2007.
Cómo hicieron los sistemas educativos con mejor desempeño del mundo para alcanzar sus objetivos, McKinsey Report (PDF), sep. 2007.

Finlandia: el modelo educativo de hoy
, Mariano de Vedia, La Nación, Buenos Aires, 17 sep. 2007.

▸ Mark Bray, Adverse Effects of Private Supplementary Tutoring, IIEP UNESCO, Paris, 2003.
▸ Mark Bray,
The shadow education system: private tutoring and its implications for planners,  IIEP UNESCO, Paris, 2000 (PDF).

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Una educación del cuello para arriba



Rosa María Torres
Las escuelas en Japón empiezan todos los días con juego, canto y ejercicio. A medida que van llegando a la escuela, y antes de entrar a las aulas, los niños se dedican a jugar libremente, bajo el ojo atento de los profesores. Luego viene la asamblea matinal, realizada en el patio central, junto con todos los alumnos y profesores del plantel, y después en cada aula. En estas asambleas los niños cantan, marchan, corean lemas, hacen ejer­cicios. En el mundo del trabajo, la jornada diaria se inicia con una asamblea similar. De este modo, antes de empezar formalmente a estudiar o a trabajar, niños y adultos se preparan mental y físicamente para iniciar el día con energías y con renovado espíri­tu de grupo.  

Mens sana in corpore sano. Vida sana va junto con ejercicio. Niño sano, joven sano, adulto sano, van junto con actividad física. ¿Por qué el sistema escolar se empeña en una educación del cuello para arri­ba, en la que alumnos (y docentes) cuentan solo como mentes y no también como cuerpos, en la que se pretende desarrollar cerebros antes que personas integrales?.

El sistema escolar - deposi­tario de todos los tabús sociales - niega el cuerpo, lo disocia de la mente, no sabe qué hacer con él. Se limita a reglamen­tarlo con normas y sanciones, a cubrirlo con uniformes, a atornillar­lo contra el asiento, a alinearlo en fila para entrar y salir, a castigarlo cuando algo se hace mal.

Una o dos horas a la semana de una asignatura llamada Educación Física no resuelve las necesidades vitales (movimiento, expresión, ejercicio) de niños y jóvenes, ni compensa las horas, días, semanas y años de inmovilidad - física y mental - que padecen alumnos y alumnas durante su vida escolar.

La propia asignatura es considerada marginal en el currículo y, como tal, suele ser relegada a los horarios que nadie quiere (¿a quién le importa si son o no los más adecuados para hacer ejercicio?) y a condiciones que, para cualquier otra asignatura, serían inacep­tables.

La hora de Educación Física puede ser borrada o aprovecha­da en otra cosa, sin que nadie se inmute. La biblioteca o el laborato­rio suelen verse como indispensables, aunque no existan; en cambio, la cancha, el patio y hasta un mínimo espacio abierto, al aire libre, pueden perfectamente no existir, incluso para el recreo. En planteles urbanos, públicos y privados, uno puede encontrar clases de Educación Física que se desarrollan en la misma aula de la cual niños y jóvenes buscan escapar.

También los docentes son vistos y tratados del cuello para arriba. Formación y capacitación docentes apuntan a la cabeza, con similares condiciones y reglas a las aplicadas a los alumnos: enseñanza y aprendizaje entendidos como actividades puertas adentro, sedentarias, inmóviles. A los docentes y futuros docentes no se les enseña a cuidar y trabajar su cuerpo, recurso indisociable de una tarea que implica pararse, moverse, jugar, dramatizar, relacionarse diariamente con niños y jóvenes en desarrollo y en movimiento. Las enfermedades laborales docentes - entre otras, dolores de espalda, várices y afecciones a la voz - son sintomáticas de este modelo de enseñanza encuadrado en la clásica "educación bancaria" que asume que enseñar es transvasar información de un cerebro a otro.

En verdad, la educación escolar tradicional no usa siquiera todo el cerebro. Una "educación de hemisferio izquierdo", como se la ha llamado, prioriza la relación y el desarrollo verbal (hablar y escuchar como actividades centrales), la matemática y el pensamiento lógico, y relega las formas visuales, espaciales y no-verbales de conocer e interactuar que posibilita el hemisferio derecho, incluidas las emociones, las habilidades artísticas y musicales. 

Salvo en los tramos "pre-escolares", en los que generalmente se acepta que los niños deben moverse y jugar, todo el sistema escolar está pensado del cuello para arriba. De otro modo estarían diseñados los edificios y el mobiliario, los espacios y la iluminación, los volúmenes y las superficies, los horarios y los programas de estudio, las evaluaciones, los diplomas y las medallas de honor, si se aceptara que alumnos y docentes son personas, no cerebros con patas.

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Para saber más: 
Hemisferio izquierdo versus hemisferio derecho

Escuelas del mundo ▸ Schools in the world

Rosa María Torres


Hace mucho tengo en mente escribir un libro con este título, con reportajes (español e inglés) de mis visitas a escuelas y programas educativos en todo el mundo. Mis opciones profesionales y de vida me fueron llevando, casi sin darme cuenta, al viajar no solo como un modo de trabajo sino, fundamentalmente, de aprendizaje. He escrito bastante sobre mis recorridos por América Latina - Auladentro, Los achaques de la educación, Itinerarios por la educación latinoamericana: Cuaderno de Viajes, entre otros - pero me esperan decenas de cuadernos y libretas que me han acompañado y siguen acompañando en viajes por el resto del mundo. En tiempos pre- y post-internet, lo mío ha sido siempre el papel, tomar notas mientras observo, escucho, pregunto, converso, y los demás se van olvidando de que tengo un arma entre las manos ... Mientras logro autofinanciarme uno o dos años de escritura por las mías, comparto aquí unos pocos reportajes viejos y nuevos que voy subiendo a este blog.
For a long time I have been wanting to write a book (Spanish and English) with this title, featuring my visits to schools and education programmes throughout the world. My personal and professional choices led to me traveling as a regular means to work but also as an exceptional means to learn. I have written abundantly on my visits in Latin America - Auladentro, Los achaques de la educación, Itinerarios por la educación latinoamericana, among others - but dozens of notebooks with notes from other parts of the world continue to wait for me. Pre- and post-Internet, paper and handwriting are my thing when it comes to field visits. A minimally invasive way of invading people's lives and conducting interviews. After a while, people forget I have a weapon in my hands. I am writing while observing, listening, talking, asking, witnessing ... Until I can afford a self-financed "sabbatical" to liberate my notebooks, I continue to upload here some old and new texts from such visits.
Argentina
▸ Argentina: Soñar como consigna*
▸ Argentina: La vigencia y el poder de la radio
▸ Argentina: Educar a las madres en el valor del afecto y del juego
▸ Argentina: La biblioteca como núcleo de desarrollo comunitario *
▸ Argentina: Lección de hoy: Los factores abióticos
▸ Argentina: Programa de Alfabetización 'Encuentro' y Barrios de Pie
▸ Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, México, Perú: De los planes a los hechos

Bangladesh 
▸ Bangladesh: Kazi, el sin gracia  |  Kazi, The Graceless
▸ Bangladesh: Una educación para resolver problemas de la vida
▸ Bangladesh-Ecuador-Australia: Los niños como educadores de adultos
▸ India: Los Laureados con los Premios WISE a la Educación (BRAC) | WISE Prize for Education Laureates: Bottom-Up Innovators (BRAC)

Bolivia 
▸ Bolivia: Una clase de alfabetización en español traducida al aymara

Botswana
▸ Botswana: Niños Basarwa  |  Children of the Basarwa

Brasil

▸ Brasil: El barrio como espacio pedagógico: Una escuelita itinerante*
▸ Brasil: Dos escuelas, dos directoras, dos estilos de gestión*
▸ Brasil: Una biblioteca escolar como debe ser
▸ Brasil: "Niños, no se olviden de usar el hilo dental"*
▸ Brasil: Un Congreso de Alfabetizandos en Sao Paulo
▸ Brasil: Talleres de lectura para maestros 
▸ Brasil-Ecuador: A propósito de afinidades históricas y lingüísticas 
▸ Brasil-Chile-Ecuador: Proyecto arquitectónico versus proyecto pedagógico
▸ Brasil-Chile-Haití-Paraguay-Venezuela: ¿Curricular y extracurricular?

Colombia 
▸ Colombia: Un día en la vida de un niño rural 
▸ Colombia: Escuela Nueva: An innovation within formal education 
▸ Colombia: "Antes, aquí era Escuela Vieja" (sobre el programa Escuela Nueva)
▸ Colombia: Los Laureados con los Premios WISE a la Educación (Escuela Nueva) | WISE Prize for Education Laureates: Bottom-Up Innovators (Escuela Nueva)

Chile
▸ Chile: Falsas y verdaderas soluciones a los problemas de la educación
▸ Chile: Manipuladores de alimentos, manipuladores de textos*
▸ Chile: Rendimientos escolares y programas compensatorios: El P-900*

Ecuador
▸ Ecuador: Los contorsionistas
▸ Ecuador: Racismo y retardo mental
▸ Ecuador: Gabriela sabe leer pero tiene miedo
▸ Ecuador: Niños que trabajan y estudian (Centro del Muchacho Trabajador-CMT) 
▸ Ecuador: Campaña Nacional de Alfabetización "Monseñor Leonidas Proaño"
▸ Ecuador: El nombre de Ramona Cuji
▸ Ecuador: Alfabetizando con el 'Yo Sí Puedo' en Cayambe
▸ Ecuador: El aula y el patio
▸ Ecuador-Argentina: Instalaciones educativas abiertas a la comunidad
▸ Ecuador: Adiós a la educación comunitaria y alternativa

Egipto
▸ Egipto: Para eliminar el analfabetismo hay que eliminar la pobreza

Granada 
▸ Granada: Un día de comunidad-escuela 

Guinea-Bissau 
▸ Guinea-Bissau: Paulo Freire, Guinea-Bissau y la alfabetización
▸ Guinea-Bissau: La escuela del Tío Bernardo
▸ Guinea-Bissau-Brasil: ¿Escuelas para enseñar y escuelas para explicar? 

Haití
▸ Haití: El molde de la reforma educativa*

India
▸ India: Una escuela islámica en Jaipur
▸ India: Entregar no basta... (Operación Pizarra)
▸ India: Los Laureados con los Premios WISE a la Educación (Pratham) | WISE Prize for Education Laureates: Bottom-Up Innovators (Pratham)

Jamaica
▸ Jamaica: Zapatos para ir a la escuela 

México
▸ México: La escuela de la maestra Raquel*
▸ México: Los espejismos de la innovación en educación
▸ México: Madre Tierra *
▸ México: Y colorín, colorado, este cuento nos ha atormentado...*
▸ México: "Dos temores me detienen: el director y los padres de familia" *
▸ México: Derechos de los maestros, ¿y los derechos de los alumnos?
▸ México: Aprendiendo a leer y escribir en lengua mixe

Mozambique 
▸ Mozambique: 60 alumnos en primer grado 
▸ Mozambique: Escuelas sin aulas, aulas sin escuelas

Nicaragua
▸ Nicaragua: Desmantela y va de nuevo*

Perú 
▸ Perú: Círculos de alfabetización 'Sí Podemos'

República Dominicana 
▸ República Dominicana: Una clase de alfabetización entre rejas

Ruanda / Rwanda
▸ Rwanda: A blog is born

Senegal
▸ Senegal: Children's Rights: A community learning experience

Sudáfrica
▸ Sudáfrica: Buses que sirven de aulas

Tailandia 
▸ Tailandia: Un aula de clase ancha, ancha...

Uruguay
▸ Uruguay: Mi visita al Plan Ceibal y la rotura de las laptops del OLPC
▸ Uruguay: Si a los niños se les permitiera escribir libremente ...
▸ Uruguay: "Trabajo dos turnos y hago crochet"*
▸ Uruguay: Internet devuelve la vista y amplía la lectura a los ciegos

Venezuela
▸ Venezuela: Cooperativas, Misiones Bolivarianas y escuela rural
▸ Venezuela: Colegio durante el día, Misiones a la noche


* Incluidos en: Rosa María Torres, Itinerarios por la educación latinoamericana: Cuaderno de viajes, Editorial Paidós, Buenos Aires-Barcelona-México, 2000; Itinerários pela Educação Latino-Americana – Caderno de Viagens, Artmed Editora, Porto Alegre, 2001, 344 páginas. Prólogo de Fabricio Caivano.


Para saber más / To learn more:
Portraits of classrooms around the world

Un aula de clase ancha, ancha (Tailandia)


Rosa María Torres


En una comunidad rural pobre y apartada en la provincia de Nakhon Sawan, zona nor-central de Tailandia, encontré una escuela unidocente, 28 alumnos a cargo de un joven maestro, el señor Panya. La escuela completa y equipada está a varios kilómetros, por lo que este maestro decidió, con ayuda de la comunidad, construir allí mismo la escuela y hacerse cargo de todos los niños y niñas en edad escolar.

La escuela es un enorme galpón: un espacio agradable, con muchas ventanas, paredes blancas, piso de tierra, techo de paja. Bancas y sillas de metal han sido organizadas formando una sola fila, de cara a la pared. En la pared hay varias pizarras colgadas, una por cada banca de alumnos. Los alumnos, sentados en pares, lo único que miran es la respectiva pizarra, ubicada a unos dos metros de distancia de la banca.


Es el aula escolar más ancha que he visto en mi vida. Curiosamente, éste es el modo como el señor Panya ha resuelto el problema de atender a niños de diversas edades y grados: una sola hilera de niños, pizarras y bancas, de primero a sexto grado, con espacios entre las bancas de cada "grado". El recorre la hilera de alumnos de un extremo a otro, trabajando con cada grado mientras deja alguna tarea a los demás grupos. 

Mientras observo al señor Panya realizar su diario acto de malabarismo, se me viene a la mente la imagen del acto circense de los platos: el malabarista moviéndose con la varita entre los platos que giran, a fin de asegurar que todos continúen moviéndose y que ninguno se caiga.

- "¿Existen escuelas como ésta en otras partes?", quiere saber el señor Panya cuando empezamos a conversar. Le explico que hay millones de maestros y maestras como él en el mundo, millones de escuelas atendidas por un solo docente en un aula con alumnos de diversos grados y edades. Nunca ha escuchado las palabras "unidocente" o "multigrado". Le explico que hay maneras más eficientes de organizar una clase multigrado, principios, metodologías y materiales especiales para hacerlo.

El señor Panya está interesado en empezar el cambio de inmediato. Con la ayuda fervorosa de los alumnos procedemos a reorganizar el espacio: grupos de dos grados (primero y segundo, tercero y cuarto, quinto y sexto) y, dentro de cada grupo, las mesas enfrentadas de modo que los alumnos se vean entre sí las caras, puedan trabajar colectivamente y apoyarse unos a otros; todos los grupos concentrados en un costado del aula, de modo que el señor Panya no tenga que caminar tanto, sea posible una mayor interacción entre los alumnos de los distintos grados, y quede un espacio libre dentro del salón para otras actividades como gimnasia, juegos, teatro o danzas.

Los alumnos son los más entusiasmados con la reorganización. Sentados por primera vez unos frente a otros, se sienten obviamente tentados a conversar y juguetear. El señor Panya, algo nervioso con la situación, manda incesantemente a callar. Tomará tiempo antes de que termine de convencerse de la importancia de alumnos mirándose entre sí antes que mirando fijamente a un pizarrón. Tendrá que aprender a entender y manejar la disciplina de otro modo, a aceptar que el trabajo en grupo y la colaboración hacen ruido pues implican intercambio, socialización, juego.

Antes de irme, y aunque no sea más que para ayudar a mitigar sus temores, le explico algo sobre las ventajas del trabajo en grupo, tanto para él como para sus alumnos. El me pide que le envíe materiales para aprender sobre la metodología multigrado. Me despido con la duda de si, en ausencia de apoyos y de estímulos, el aula recién remodelada vuelva pronto a su formato original: la ancha hilera de niños mirando pizarras y un profesor caminando incansablemente de izquierda a derecha y de derecha a izquierda.

En un mundo tan intercomunicado como el actual, con tanta y tan sofisticada tecnología, continúa habiendo muchos maestros abandonados a su suerte, desprovistos de la información más elemental acerca de cómo hacer su trabajo. En un mundo tan individualizado como el actual, afortunadamente, sigue habiendo maestros dispuestos a servir a los niños y a su comunidad, a pesar de todos los olvidos y todas las negligencias. 


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Kazi, el sin gracia ▸ Kazi, The Graceless

Foto: Banco Mundial

Rosa María Torres

(text in English below)

Como parte de la visita a la escuela, los profesores han preparado un conjunto de actividades a las que denominan "co-curriculares". Uno por uno los alumnos van pasando adelante a cantar, recitar, bailar, hacer acrobacias y demostraciones de atletismo. Un trío de niñas canta una canción típica de Bangladesh. Una pareja de niño y niña baila al son de la música cantada por el resto. Varios niños nos muestran sus habilidades para la gimnasia. Una niña pequeña hace contorsionismo. Otra me entrega una flor. En el fondo de la clase percibo a un niño que no se ha movido de su asiento, y le invito a acercarse.

- "El es muy tímido y no sabe hacer ninguna gracia", me susurra al oído la profesora.

Terminada la visita a la escuela, expreso al director y a los profesores mi deseo de recorrer brevemente el barrio. Barrio marginal en las afueras de Dhaka, Bangladesh. Barrio extremadamente pobre, maloliente, sin agua potable ni luz ni alcantarillado, lleno de basura por todas partes, asentado sobre el río, literalmente flotando sobre el río. Casas difíciles de ser llamadas tales, apretujadas unas contra otras y alineadas en hileras a ambos costados del único camino de tierra. En vez de calles, troncos flotantes. Cada paso es una posibilidad de errar el tronco y meter el pie en el agua, agua sucia, empozada, a la que van a parar desperdicios y excrementos.

Al pasar por una de estas casas reconozco, adentro, al niño tímido que no sabe hacer ninguna gracia. Padre y madre se me unen enseguida y los vecinos se agolpan a nuestro alrededor. A una voz todos empiezan a contarme que Kazi - éste es su nombre - está enseñando a leer y escribir a su familia y a todo el vecindario. Los ha distribuido por grupos de edad - niños, adultos y ancianos - y les enseña en su casa, desde que llega de la escuela hasta la noche. Kazi es el primero y único en su familia que va a la escuela, y el único en todo el vecindario que sabe leer y escribir.

- "El es un buen alumno y un buen hijo", dice la madre.
- "El es nuestro orgullo", dice el padre.
- "El es nuestra salvación", dice una viejita.
- "Gracias a él he aprendido ya a escribir mi nombre".
- "Kazi no aprende sólo para él; aprende para todos nosotros", agrega un señor.
- "El dice que nos va a sacar un día de aquí, que para eso tenemos que estudiar, aprender a leer y escribir", dice emocionada una señora.

Pequeño, escuálido, débil, tímido, sin gracia conocida o aparente, Kazi es en verdad un dechado de gracia, un niño especial, un héroe, un líder en su vecindario, un personaje extraordinario. Sus profesores y yo jamás lo habríamos sabido de no haber salido ese día a explorar su barrio, a reconocer sus territorios.

Kazi, the Graceless

As part of the visit to the school, the teachers have prepared a number of "co-curricular" activities. One by one, students come to the front to sing, recite, dance, perform acrobatics and athletic demonstrations. A trio of girls sings a typical Bangladeshi song. A boy and a girl dance to music sung by the rest. Several children display their gymnastic abilities. A little girld does contorsions Another girl presents me a flower.

At the end of the classroom I perceive a boy who has not moved from his seat and I encourage him to approach.

- "He is very shy and does not have any grace", whispers his teacher in my ear.

When the visit is over, I express to the headmaster and the teachers my desire to walk around the neighborhood. Marginal neighborhood in the outskirts of Dhaka, Bangladesh, extremely poor, foul-smelling, no running water or electricity or sewers, garbage all over lying on the river, literally floating on the river. Houses difficult to be termed such, built tightly together and aligned in rows on both sides of the single, narrow, earthen walking path. Instead of streets, floating logs. Every steps presents the possibility of missing the log and slipping one's foot into the water, dirty, stagnant water, thickened by excrement and waste.

In passing one of the houses I recognize inside the shy, graceless boy at the school. Father and mother join immediately; neighbours follow and encircle us within a minute. With one single voice, they all start to tell me that Kazi - the child's name - is teaching his family and the whole neighborhood to read and write. He has organized them in groups according to age - children, adults, and the elderly - and teaches them every day at his house, after school and well into the night. Kazi is the first and only member if his family who has attended school, and the only literate person in the neighborhood.

- "He is a good student and a good son", says the mother.
- "He is our pride", says the father.
- "He is our salvation", says an old woman. "Thanks to him I have learned to write my name".
- "Kazi does not learn only for himself; he learns for all of us", adds another woman.
- "He says he is going to take us all from here one day, and for that to happen we need to study. to learn to read and write", says an old man.

Small, thin, fragile, without apparent or known grace, Kazi is indeed full of grace, a very special child, a hero, a leader, an extraordinary character. His teachers and I would never had known this had we not ventured on that day to explore his neighborhood, to acknowledge his territory.

* Published originally in: Education News, Special Issue No. 17-18, UNICEF, New York, February 1997.

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