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"La calidad de la educación empieza con el buen trato"

Transcripción de la entrevista con el periodista Gustavo Valencia
de Radio Splendid - Cuenca, Ecuador, 17 octubre 2017
Foto: Fiscalía Ecuador

Gustavo Valencia
: En el Ecuador se ha venido debatiendo en los últimos tiempos acerca del modelo educativo, sobre todo desde el cambio de gobierno. El gobierno ha tenido la intención de hacer cambios en la educación. Entre ellos se mencionó en algún momento un convenio de cooperación con Finlandia a fin de mejorar la calidad educativa en el país. Finlandia se convirtió en estrella mundial de la educación a raíz de las pruebas internacionales PISA en el año 2000.

Queremos tener los criterios y la visión de Rosa María Torres, con toda su experiencia, sobre el momento que vive el Ecuador en educación. Hay posiciones que dicen que hemos retrocedido en los últimos 10 años.

Rosa María Torres: En en estos 10 años de 'revolución educativa' (2007-2017) hubo un avance innegable que fue recuperar la gratuidad de la educación pública, desde la educación inicial hasta la superior, incluyendo a esta última.

El derecho a la educación implica gratuidad, calidad y equidad. En cuanto a la calidad, nos falta avanzar mucho. La calidad en educación es un tema muy complejo. La calidad empieza por el buen trato. Una buena educación empieza por que los alumnos - niños, jóvenes o adultos - se sientan contentos, respetados, sin miedo. En esto el Ecuador tiene claramente un problema.

Tenemos un grave problema de violencia, que está en la sociedad, en la familia, en el sistema escolar, en la vida diaria. En estos días se está destapando y estamos viendo, al rojo vivo, que la violencia abarca cuestiones tan delicadas y brutales como el abuso sexual en las escuelas.

En el Ecuador la violencia contra los niños en la última década aumentó 9 puntos. No solo no cedió sino que empeoró. La sociedad ecuatoriana no respeta a los niños, no solo el sistema educativo. Hay violencia contra los niños en el hogar, en la escuela, en todo lado.

No podemos hablar de una educación de calidad cuando niños y adolescentes están siendo maltratados, acosados, abusados por los adultos que se supone tienen que cuidarles, protegerles y educarles. Ultimamente se han destapado realidades y cifras escalofriantes. 882 denuncias de abuso sexual en los últimos tres años (2014-2017) son las cifras oficiales que da el Ministerio de Educación. UNICEF dice que ésta es una cifra menor frente a lo que debe ser la realidad pues la mayoría de casos no se denuncian. Y los casos siguen saliendo a la luz...

Destaco la violencia porque es un tema central en la actualidad y porque ésta nunca se asocia al tema calidad en educación. Calidad viene asociándose con infraestructura, tecnologías, capacitación docente, etc. Si empezamos por reconocer que la calidad se juega sobre todo en las relaciones, en el buen trato, el clima del aula, el clima escolar, debemos reconocer que en el Ecuador estamos lejos de una educación de calidad.

Se ha avanzado también en equidad de la educación. Los datos muestran que estamos avanzando, aunque estamos aquí también lejos de haber resuelto las inequidades, la justicia educativa con los más vulnerables: zonas rurales, indígenas, niñas y mujeres, los más pobres, las personas mayores. Sigue habiendo grandes brechas entre urbano y rural. Y entre indígenas y no-indígenas. Los alumnos indígenas en educación básica siguen teniendo rendimientos escolares más bajos que los alumnos no indígenas, según revelan las pruebas aplicadas por el Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación (LLECE) de la UNESCO en todas las áreas evaluadas. Esto quiere decir no que los niños indígenas son tontos sino que el sistema escolar no responde a las realidades y necesidades de los grupos indígenas.

Ni siquiera he hablado del tema pedagógico, de cómo se enseña en las aulas en este país. Los grandes problemas que atraviesan a la educación son hoy por hoy el irrespeto a los derechos de los alumnos, la violencia y el abuso de que son víctimas niños, niñas y adolescentes en el hogar y en la escuela.

Gustavo Valencia: La calidad de la educación empieza con el buen trato, dice usted. Sin embargo, buen trato significa para muchos haber construido escuelas del milenio, haber construido edificios, en definitiva. Haber crecido en los últimos años en actos de violencia, ¿a qué obedece? ¿Qué se hizo mal para que la violencia haya aumentado en vez de disminuido o desaparecido, entendiéndose que es un proceso que necesariamente nos tomará varios años?

Rosa María Torres: Hay que recalcar: el sistema educativo en nuestro país muestra altos índices de violencia porque la sociedad tiene altos índices de violencia. Hay autoritarismo en la escuela porque hay autoritarismo en la cultura doméstica, en la cultura social, en la cultura política. Un sistema educativo es reflejo de lo que ocurre en la sociedad. Se comete un error al aislar el sistema educativo del sistema social y del sistema político. Hay profesores acosadores y violadores, pero los principales abusadores de los niños están en la propia familia y entre personas cercanas, según los datos. Entonces, es preciso trabajar con toda la sociedad, con los valores, creencias y prácticas que se reproducen en la familia, en la comunidad, en la sociedad.

En una matriz cultural autoritaria como la del Ecuador es difícil generar pedagogías amables que practiquen el diálogo, el respeto por el alumno que es consustancial a la buena pedagogía. En un marco autoritario florecen las pedagogías autoritarias en las que el profesor sigue reinando, es el que habla, el que sabe, el que manda. Los alumnos no son escuchados, sus criterios no son tenidos en cuenta. A pesar de que existen instancias formales de participación estudiantil, los alumnos no tienen voz ni son consultados cuando se toman decisiones sobre la educación. En la cadena educativa, el más aplastado, el menos escuchado, es el alumno.

La 'revolución educativa' de los últimos 10 años fue una reforma autoritaria, de arriba para abajo, sin consulta social. Así no se puede cambiar la educación. La educación no se cambia con leyes y decretos; se cambia con participación social, con diálogo, con respeto, con consensos.

Tengo esperanza en lo que pueda hacer Lenin Moreno, que tiene una vocación de diálogo, de escuchar al otro, de involucrar distintos puntos de vista.

Gustavo Valencia: Totalmente de acuerdo. Es evidente cómo en estos 10 años se sembró violencia, se sembró este tipo de reacciones en los centros educativos.

En lo que hace a la malla curricular, también hay quejas. Hoy, en uno de los medios se lee: Más cultura física y menos ciencias se da en escuelas. Se dice que eso les resta posibilidades a los estudiantes cuando van a rendir examenes para ingresar a la universidad, sin tener los conocimientos adecuados. ¿También hay errores en la malla curricular? ¿Lo podemos calificar así?

Rosa María Torres: Hay un pecado original en los currículos escolares en todo el mundo: son tremendamente cargados. Hay esta visión bancaria y enciclopédica de la educación que cree que educar consiste en meter información en la cabeza de los estudiantes. Cuando uno tiene esta idea de lo que es la educación, crea este tipo de currículos. Currículos abultados, que obligan a los profesores a correr. El objetivo es cumplir con el programa de estudios, no asegurar que los alumnos aprendan.

Aprender implica comprender. Si no hay comprensión profunda, no hay aprendizaje. Y no se puede comprender cuando se va corriendo. El aprendizaje toma tiempo, y tiempo es lo que no se tiene en los sistemas escolares.

Sabemos hace tiempo que ésta no es la manera adecuada de enseñar. Pero seguimos lejos de las reformas curriculares y pedagógicas que serían necesarias para construir un sistema educativo realmente orientado hacia el aprendizaje. 

Usted mencionó Finlandia. La educación finlandesa es un modelo en el mundo, no solo porque saca buenas notas en PISA sino porque hace cosas espectaculares, a menudo al revés de lo que hacemos en nuestros países. Una de esas cosas es el manejo del tiempo escolar. Finlandia le da mucha importancia al ejercicio físico, al movimiento. Hoy incluso están quitando de las aulas las mesas y las sillas, para que los estudiantes se muevan mientras aprenden. Sabemos ya es que el aprendizaje se da mejor cuando hay movimiento, no cuando se está sentado, sobre todo si uno es niño.

En Finlandia se dedica mucho tiempo al recreo, 15 minutos depués de cada clase. No están preocupados por cuánta materia meten en clase. Están preocupados por el aprendizaje y por el bienestar de los alumnos. El programa Escuelas Finlandesas en Movimiento (Finnish Schools on the Move) busca que los alumnos rompan con el sedentarismo y se muevan. No solo en la clase de Educación Física sino mientras aprenden todas las materias. El movimiento es uno de los últimos secretos de la educación finlandesa.

En el Ecuador seguimos pensando mal. Ajuste curricular se ve como un problema de agregar o quitar tiempo a determinadas materias, de agregar o quitar materias. En realidad, hay que repensar el currículo en su conjunto.

El arte es importantísimo en la vida y en el aprendizaje. Necesitamos más musica, por ejemplo. Vuelvo a Finlandia, donde la música está en el centro del currículo. Fui hace dos años a Finlandia en visita de estudio. Si ud. entra a una escuela, a un aula de clase, va a encontrar siempre instrumentos musicales. Y en muchos planteles, aulas especiales y auditorios para hacer música. Todo estudiante aprende a tocar un instrumento musical. Hoy sabemos, a partir de investigaciones, que aprender a tocar un instrumento modifica el cerebro, le habilita mejor para el aprendizaje.

Estos son algunos de los grandes temas de reforma educativa que necesitamos discutir en el Ecuador. Cuánto arte necesitamos en la escuela. Cuánto más movimiento necesitamos en la escuela. Cuánto más tiempo de juego, de esparcimiento, de descanso, para alumnos y profesores. Y no solamente para los niños pequeños sino también para los niños más grandes, para adolescentes y jóvenes.

La educación de estar sentados cinco o más horas diarias ya no puede ser. Y es la que seguimos teniendo. Incluso dentro de las nuevas infraestructuras, la educación no ha cambiado. En las Unidades Educatvas del Milenio la pedagogía convencional no cambió. Y en la pedagogía está la clave de la calidad de la educación, la clave de la satisfacción y del amor por el aprendizaje que necesitamos desarrollar entre los estudiantes.

Repenser el currículo implica obviamente otra clase de formación docente. Leí hace poco algo muy lindo. Decía que formar a un docente es ayudarle a recuperar el niño interior. Me gustó. Tengo pensado escribir un artículo inspirada en esa idea. 'Recuperar el niño interior' quiere decir recuperar el juego, la curiosidad, la alegría, la espontaneidad, el sentido de aventura, el movimiento, el dibujo, la pintura, el arte...

Necsitamos que los docentes desarrollen para sí mismos otra clase de aprendizaje, para que puedan revolucionar la pedagogía. Si seguimos aplicando una pedagogía convencional con los profesores, esa es la pedagogía que ellos aplicarán en sus aulas. Se sigue formando a los docentes con clases expositivas, cursos interminables, teoría sin práctica, autores sueltos, etc. Si no hay un cambio radical en la pedagogía de formación docente, no puede haber un cambio radical en la pedagogía escolar.

Gustavo Valencia: Finlandia no puede haberse equivocado y lo ha demostrado. Es verdad: uno aprende más jugando. Si un estudiante de cualquier edad permanece tantas horas sentado termina dormido o perdiendo la atención. Ni disfruta ni aprende, pese a la gran inversión que hace un Estado. ¿Qué tiempo nos tomaría hacer una verdadera revolución educativa?

Rosa María Torres: Me alegra que lo que estoy diciendo le motive a pensar de otro modo la educación. Estamos atrapados en preguntas viejas. Hay que repensar la educación integralmente. Sabemos que en el Ecuador hay en este momento asesores finlandeses, pero es difícil darse cuenta. No se ven cambios significativos que vayan en la dirección de cuestiones claves que puede enseñarnos Finlandia. El Ecuador y Finlandia están muy lejos en sus respectivos modelos educativos.

Lo interesante es que Finlandia, pese a sus grandes logros, sigue haciéndose replanteamientos de fondo en la educación. A pesar de que tiene muy buenos resultados en las pruebas internacionales, que es lo que todos admiran, Finlandia está siempre insatisfecha y siempre cambiando. Ahora mismo están haciendo una reforma del currículo de la educación básica. ¿Sabe para qué están cambiando el currículo? Lo que quieren es que los estudiantes sean más felices en la escuela, no que saquen mejores notas en PISA. El objetivo es que los estudiantes aprendan con gusto y con sentido, que lean más y que recuperen la lectura por placer, que está disminuyendo sobre todo entre los varones. Los finlandeses están preocupados porque los estudiantes estan leyendo menos. Están dedicados - como en todo lado - a las tecnologías, los video juegos, etc. Están dejando de salir afuera, están quedándose más encerrados en la casa. 

En el Ecuador la inquietud en torno a la lectura es inexistente. Durante los 10 años de 'revolución educativa' no hubo siquiera un plan para promover la lectura en el país. El Ecuador es uno de los países que menos lee en América Latina; en promedio un ecuatoriano lee medio libro por año. Y son embargo no hubo en estos años ningun esfuerzo por promover la lectura, no solo en el medio escolar sino en la sociedad en general.

Sin una revolución en la lectura en este país no hay posibilidad de que cambiemos la educación. Porque una persona educada no es solo una persona escolariazada. Completar la educación básica, completar el bachillerato, no es suficiente como meta. Una persona puede terminar el bachillerato pero si no lee no está preparada para el resto de la vida. La lectura es el instrumento por excelencia del aprendizaje a lo largo de la vida, del aprender a aprender. Saber leer y leer por gusto habilita el aprendizaje autónomo.

El ecuatoriano promedio no lee mientras está estudiando y tampoco lee una vez que deja de estudiar y da por concluido un determinado ciclo o nivel.

Gustavo Valencia: Le he puesto mucha atención a lo que nos está diciendo. Haciendo un comparativo, Finlandia suena más a libertad. Libertad para pensar, para razonar. Nos falta hacer un cambio muy fuerte. ¿Qué necesitamos para despertar a los jóvenes, para que se expresen? En la educación inicial los niños están más libres, más sueltos...

Rosa María Torres: El cambio requerido es un cambio cultural, no solo educativo. ¿Cómo hacer que un maestro recupere el niño interior? Necesitamos otra clase de formación docente. Desarrollar la lectura por placer entre los propios profesores es un objetivo fundamental. Un profesor que no lee y que no aprecia la lectura no puede enseñar a sus alumnos el gusto por la lectura. Una sociedad que no lee y que no aprecia la lectura no provee los estímulos necesarios para que alumnos y profesores lo hagan.

Tenemos en el Ecuador personas mayores de 15 años que no leen ni siquiera un libro al año. Entre ellos, obviamente, están muchos profesores. Profesores que ni leen ni escriben. Antes tenían la justificacion de la falta de tiempo y de dinero, porque debían trabajar en varios planteles para ajustar un mínimo salario. Hoy el salario docente permite dedicación exclusiva a la docencia. Los docentes estan sobrecargados con tareas administrativas, pero ese es otro tema; no se entiende lo que es la educación y lo que es la docencia.

Un profesor que no lee es un problema. Necesitamos empezar por educar a los profesores en la lectura. En general, el gusto por la lectura se desarrolla en la infancia; los buenos lectores, las personas que aman la lectura, generalmente descubrieron en la infancia el placer de leer. Puede desarrollarse más tarde, pero es más difícil. No imposible.

Nuestros sistemas escolares siguen matando el placer de la lectura en vez de ayudando a construirlo. Cuando un profesor manda a un alumno a leer o a escribir como castigo, le está dando un mensaje muy fuerte. ¿Cómo hacemos para que el sistema escolar desarrolle el gusto por la lectura en vez de el disgusto por la lectura? Ese es un cambio curricular y pedagógico fundamental.

¿Cuántos de nuestros estudiantes pueden decir que el colegio les desarrolló el gusto por aprender? En general, los estudiantes son obligados a aprender. El actual énfasis sobre las pruebas refuerza la idea y la práctica del aprendizaje como obligación. Hay que aprender para la prueba, para pasar la prueba, para obtener el mejor puntaje posible, no por el placer de aprender. Ese aprendizaje casi nunca es tal. Lo que se "calienta" para la prueba se olvida al día siguiente. El estudiante aprende a cumplir con rituales y normas que le impone el sistema educativo.

Las bibliotecas no fueron integradas a la 'revolución educativa'. Bibliotecas y sistema educativo van cada cual por su lado. Las bibliotecas siguen siendo museos. Pocos las visitan y frecuentan.

Otro de los secretos de Finlandia es que la educación no se desarrolla solo en el sistema educativo. Son dos los sistemas que están colaborando de manera estrecha, además de la familia: el sistema educativo y el sistema de bibliotecas. Ambos dependen del mismo ministerio, el Ministerio de Educación. No hay, como en el Ecuador, un ministerio de cultura. Lectura y bibliotecas son parte de la política educativa. La red de bibliotecas es una de las más grandes y mejor organizadas del mundo. Muchos estudiantes salen del colegio y van a la biblioteca cercana a leer, a estudiar, a escuchar música, a jugar, a pasar un buen rato. La biblioteca les ofrece actividades placenteras. Familias completas van los fines de semana a la biblioteca, como una opción de esparcimiento familiar, con actividades para todas las edades.

Colombia, nuestra vecina, tiene un sistema de bibliotecas avanzado, espectacular.

En el Ecuador se lanzó hace poco un plan de lectura centrado en el libro. Pero las bibliotecas y la cultura de uso de la biblioteca no se están desarrollando.

Yo veo en Finlandia cosas extraordinarias que no tienen que ver solo con el dinero o con el nivel de desarrollo del país. Finlandia empezó su revolución educativa y su revolución cultural hace mucho tiempo, hace varias décadas. Si nosotros no empezamos ahora, y si no empezamos en la holgura económica que hubo durante la década pasada, ¿cuándo vamos a empezar?

Gustavo Valencia: En nuestro país la gente no se informa. Como ud. dice, la gente no lee. La gente no escucha. Se pierde con mucha facilidad. Por eso el momento que vivimos. Un país tan pequeño. cargado de problemas. Algo ha mejorado la educación, pero nos falta mucho por hacer.

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Más evaluación, ¿mejor educación?



Hoy en día muchos parecen creer que existe una relación necesaria y casi obvia entre evaluación y mejora educativa. Que más evaluación produce mejor educación. Que la evaluación de aprendizajes de los alumnos conducirá a mejorar dichos aprendizajes, que la evaluación de los maestros conducirá a mejorar su formación/capacitación y su desempeño, que la evaluación de las instituciones educativas conducirá a mejorar su gestión y sus resultados.

Lo cierto es que muchas evaluaciones - a través de pruebas o de otros instrumentos - no se traducen en mejoría de aquello que se evalúa, ni en relación a los alumnos ni en relación a los profesores, los planteles y el sistema educativo.

Mucho depende de los objetivos, la calidad, la pertinencia y la oportunidad de la evaluación. Y, obviamente, de qué se hace con los resultados de la evaluación. Sin retroalimentación, sin decisiones fundamentadas y coherentes que actúen sobre los problemas identificados, la evaluación puede ser un costoso y penoso saludo a la bandera. 

Desconexión entre investigación, evaluación y políticas educativas

En el campo de la educación hay una vieja y reconocida desconexión entre investigación y toma de decisiones (mucha de la investigación que se hace no es relevante, es desconocida o simplemente es desestimada al momento de diseñar políticas, planes y programas) así como entre evaluación y toma de decisiones (muchas de las conclusiones y recomendaciones que derivan de las evaluaciones no son tenidas en cuenta ni aplicadas en las políticas y en las prácticas educativas). El reclamo y el pedido de articular conocimiento y políticas públicas, de tomar decisiones basadas en "evidencia" generada por la investigación y la evaluación, continúa como un pendiente en la agenda educativa nacional e internacional.

Cada país puede encontrar sin duda ejemplos de estas desconexiones. Países que vienen implementando evaluaciones educativas desde hace tiempo no muestran las mejoras que esperaban o que sería de esperar. La evaluación, por sí misma, no asegura mejoría y, mucho menos, mejoría continua y sistemática. Así lo revelan en muchos casos las pruebas de aprendizaje que cada país aplica a nivel nacional así como las pruebas internacionales en las que los países pueden ver su evolución en el tiempo y en comparación con la de otros países.

Hay que decir, además, que políticas, planes y reformas educativas - a nivel nacional, regional y global - rara vez o nunca son evaluadas en sus resultados e impactos. En esa medida, las reformas a las reformas que tan a menudo se dan en los países y a nivel internacional, generalmente no son el resultado de procesos de investigación y/o evaluación, con lo cual vuelve a repetirse una y otra vez el círculo vicioso del ensayo y el error.

Pruebas del LLECE y pruebas PISA: avances, estancamientos y retrocesos

Las evaluaciones internacionales de aprendizaje escolar que vienen aplicándose en América Latina - mencionamos dos: las pruebas del Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación (LLECE), coordinado por la UNESCO, y las pruebas del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA), coordinado por la OCDE - son un claro ejemplo de lo dicho. Los países participantes vienen teniendo avances lentos y pequeños en los aprendizajes escolares, e inclusive estancamientos y retrocesos.

Las pruebas del LLECE vienen aplicándose desde 1997. Evalúan lenguaje, matemáticas y ciencias naturales en dos grados de educación primaria/básica (tercero y sexto). El primer estudio se aplicó en 1997 (PERCE), el segundo en 2006 (SERCE), el tercero en 2013 (TERCE), el cuarto se aplicará en 2019 (ERCE). Después de 20 años, y a raíz de los resultados del TERCE, la UNESCO concluye que la mayor parte de países de América Latina sigue obteniendo resultados 'bajos' y transitando hacia resultados 'aceptables'. Chile, Costa Rica y Uruguay tienen los resultados más altos en la región, pero apenas se acercan a resultados 'aceptables'.

Las pruebas PISA, iniciadas en el año 2000 y aplicándose desde entonces cada tres años a jóvenes de 15 años, en educación secundaria (lectura, matemáticas y ciencias), tampoco muestran mejoras consistentes o esperanzadoras en América Latina. Los países participantes en PISA desarrollan verdaderas cruzadas nacionales destinadas a mejorar los puntajes, dedican gran tiempo y esfuerzos a preparar a profesores y estudiantes para que eso ocurra. No obstante, en la mayoría de casos, los avances en los puntajes son mínimos y también hay estancamiento y hasta retroceso en varios países en relación a los aprendizajes evaluados.

Los cuadros a continuación muestran la trayectoria de los países latinoamericanos participantes en PISA entre 2000 y 2015. (La última aplicación de PISA se hizo en 2015).

Fuente: BID, América Latina y el Caribe en PISA / ¿Cuánto mejoró la región?

Como vemos, solo Colombia y Perú muestran avances sostenidos entre 2000 y 2015 en las tres áreas evaluadas en PISA. Brasil, Chile, México y Trinidad y Tobago tienen avances pero también estancamientos. Costa Rica y Uruguay muestran estancamiento y retrocesos.

Hay que tener en cuenta, por otro lado, que las conclusiones y recomendaciones que hacen tanto la UNESCO como la OCDE en relación a sus respectivas evaluaciones, son ignoradas en muchos países. Así por ejemplo, estas seis conclusiones y recomendaciones derivadas de PISA 2009, varias de las cuales se sostienen en años siguientes, siguen sin tenerse en cuenta (Ver: Pruebas PISA: Seis conclusiones y una pregunta). 

1. La pieza clave de la calidad de la educación en el medio escolar siguen siendo los maestros.
2. Más inversión en educación por sí misma no asegura mejor educación.
3. Más tiempo dedicado a la enseñanza no garantiza mejores resultados escolares.
4. Incrementar los salarios docentes parece tener impacto positivo.
5. La condición socioeconómica de los alumnos es el factor que más incide en sus resultados escolares.
6. Los problemas de lectura se transfieren a la lectura en pantalla. Los jóvenes leen mejor en el papel. La navegación y la lectura digital muestran serias debilidades incluso en países donde los jóvenes de 15 años tienen acceso a computadora e Internet tanto en el colegio como en el hogar.


El caso de Finlandia

Finlandia es un caso emblemático que pone en entredicho mucho de lo que se dice y hace hoy en materia de evaluación educativa. Ciertamente, un caso incómodo para la próspera industria de la evaluación.

»  Un país que cuestiona y huye de las pruebas estandarizadas; la evaluación de los alumnos y de sus aprendizajes la hace cada profesor en su aula, a fin de corregir prácticas, mejorar procesos de enseñanza y aprendizaje,  identificar y apoyar oportunamente a quienes se quedan atrás (evaluación formativa). Recordemos que la consigna central en el sistema educativo finlandés es "Que nadie se quede atrás". La evaluación sumativa, destinada a informar a los demás y rendir cuentas del quehacer de los alumnos, los profesores y las escuelas, tiene un papel menor.

» Un país que rompe con la afirmación de que "los países con los sistemas educativos más exitosos evalúan a sus docentes". Finlandia no tiene un sistema de evaluación docente y tampoco cuenta con inspectores escolares (el sistema de inspección se eliminó a inicios de los 1990s). No se habla de rendición de cuentas sino de responsabilidad de los profesores en tanto profesionales que gozan de autonomía. El sistema educativo opera en base a la confianza: confianza de las familias y de toda la sociedad en el sistema educativo, en los directivos y en los docentes.

» Un país que presta poca atención a las propias pruebas PISA, que no orienta sus políticas y reformas a sostener o mejorar su ranking en PISA sino a asegurar las mejores condiciones para que los estudiantes finlandeses - de todas las edades y en todos los niveles del sistema - aprendan y lo hagan con sentido y con gusto. (Ver: Las políticas educativas en Finlandia no se orientan a sacar buena nota en PISA). 

Con este sistema basado en la confianza, en la idoneidad, responsabilidad y autonomía de los profesores y de las escuelas, en el desprecio por las pruebas estandarizadas y por los rankings internacionales, Finlandia viene ocupando sistemáticamente desde el año 2000 uno de los mejores lugares en PISA y es reconocido como un país con uno de los mejores sistemas educativos del mundo.

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Eventos traumáticos en la vida

LA Johnson/NPR
Estos son los eventos traumáticos que según los expertos afectan más la salud cognitiva:

1. Repetir un año, ser expulsado o retirarse del colegio. Fracasar académicamente en el bachillerato o en la universidad o ser enviado lejos del hogar como castigo.
2. El desempleo de alguno de los padres.
3. Alcoholismo o abuso de drogas de uno o ambos padres.
4. Ser despedido del trabajo y vivir desempleado por un periodo largo.
5. La muerte de un padre en la infancia.
6. La muerte de la pareja.
7. El divorcio de los padres.
8. La muerte o la enfermedad de un hijo.
9. La infidelidad de la pareja.
10. Problemas con la familia política.
11. Pérdida de la vivienda por desastres naturales, fuego o inundación.
12. Encarcelamiento o dificultades legales serias.
13. Ser abusado sexual o físicamente.
14. Ingresar a las Fuerzas Armadas y estar en combate.
15. Quiebras, pérdidas financieras o quedar en la pobreza.

Copié este texto de un artículo que circuló en redes con el título de Las 15 vivencias que más envejecen.

¿Qué me llamó la atención? Que algunas situaciones traumáticas vinculadas a la educación
- en la familia y en el sistema educativo - aparezcan en el listado.


"Repetir el año, ser expulsado o retirarse del colegio, fracasar académicamente en el bachillerato o en la universidad, o ser enviado lejos del hogar como castigo" encabezan un listado de calamidades que ponen a prueba la fuerza y la sanidad mental de las personas: duelos - pérdidas de un progenitor en la infancia, pérdida de un hijo, pérdida de la pareja - , divorcios, abuso sexual o físico, quiebras, despidos, guerras, encarcelamiento, infidelidad de la pareja, alcoholismo, uso de drogas, y pérdida de la vivienda. 

El profesor o profesora que decide que un alumno o alumna debe repetir el año, ¿está consciente del enorme daño que le ocasiona?. Según confirman innumerables estudios, la repetición no resuelve ningún problema ni reporta ningún beneficio a quien se aplica la medida. Solo genera daño y pérdidas, y es un fuerte predictor de abandono escolar.

La autoridad que toma la decisión de expulsar a un alumno de la escuela o el colegio, ¿cree estar actuando de manera sabia, justa, constructiva? ¿Piensa que la sanción hará recapacitar al alumno y enderezará sus comportamientos, o bien sabe de antemano que ésta solo tendrá repercusiones negativas para el alumno y su familia?

Quienes hacen un culto de la evaluación y las pruebas, ¿saben que no aprobar la prueba puede tener efectos devastadores para los estudiantes concretos, autoculpabilizados por el 'fracaso', sin capacidad para percibir o aceptar que el fracaso es del sistema antes que de los estudiantes individualmente?

Padres y madres que echan al hijo o hija de la casa por malas notas, mal comportamiento u otros problemas, ¿tienen conciencia de que éste es un acto de violencia extrema que puede arruinar para siempre la vida de sus hijos? 

Todas estas situaciones generan en niños y jóvenes no solo estrés sino desorientación, demolición de la autoestima, cuadros depresivos, suicidio. 

Por favor, comparta este artículo con esas autoridades, profesores, directores, inspectores que consideran que su prestigio depende de cuántos estudiantes dejan en el camino antes que de cuántos contribuyen a alentar y levantar. Compártalo también con esos padres y madres que, ignorando o malentendiendo su rol, terminan aliándose con los castigadores y verdugos de sus hijos.

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Finlandia pone en jaque las nociones sobre tiempo escolar

En Finlandia los alumnos empiezan la escolarización a los 7 años de edad, pasan menos tiempo en la escuela que en la mayoría de países, tienen más tiempo de recreo, menos tareas en casa, más tiempo de vacaciones y no hay horas extras de instrucción ... y sin embargo aprenden más.

Finlandia pone en jaque todas las creencias convencionales sobre el tiempo escolar, especialmente aquella - arraigada y vigente - de que más es mejor. En todos los ámbitos, Finlandia muestra que menos es mejor desde la perspectiva del aprendizaje y del bienestar de los alumnos.

Inicio de la escolaridad

La escolaridad se inicia a los 7 años de edad. En base a sus propios estudios, los expertos finlandeses concluyeron hace tiempo que a esa edad los niños están maduros para aprender a leer y escribir.

El hecho es que, dos años después, los niños finlandeses leen y escriben mejor que los demás niños de 9 años en el resto de Europa y en los países de la OCDE. Finlandia viene destacando en lectura y escritura en las pruebas PISA.

Educación obligatoria


La educación pre-escolar no es obligatoria.

La educación básica
(educación comprensiva, peruskoulu), obligatoria, dura 9 años, desde los 7 hasta los 16 años de edad.

Se ofrece la oportunidad de un año adiciomal ('décimo grado') a quienes desean prepararse mejor para estudios futuros.

Más del 99% de los alumnos completa la educación obligatoria.

Los primeros seis años de la educación básica equivalen a la educación primaria y los tres años siguientes al ciclo inferior de la educación secundaria.

El segundo ciclo de la educación secundaria (a partir de los 16 años de edad) ofrece dos opciones: (a) bachillerato, 3 años, orientado hacia la educación universitaria, y (b) educación vocacional o profesional, 3 años, que prepara para el mundo del trabajo, pero que - si se desea - también permite acceder a la educación superior, ya sea académica o profesional/técnica. El acceso a la educación superior se da mediante el examen de Bachillerato.
La educación superior se ofrece en las universidades, orientadas hacia la investigación y la ciencia, así como en las escuelas superiores profesionales, con un alcance más práctico.

Año escolar y vacaciones

El año escolar tiene una duración de 190 días, la más corta entre los países de la OCDE.

Hay 632 horas lectivas en primaria y 844 en secundaria.

El año escolar empieza en septiembre y termina en junio. Hay vacaciones en octubre (una semana), en Navidad (dos semanas) y vacaciones largas de fin de año (10-11 semanas).

Semana escolar

La semana escolar consta de 25 horas en primaria y 30 en secundaria. Muchos alumnos deciden tomar, además, materias y clases optativas. 


Los estudiantes finlandeses dedican en promedio 36 horas a la semana al aprendizaje escolar, sumando las horas dentro y fuera de la escuela (tareas en casa). Este es el número más bajo de horas entre los países de la OCDE.

En promedio, los estudiantes de 15 años (que son quienes toman las prueba PISA) dedican 11.9 horas semanales al estudio fuera del colegio. (OECD, Finland PISA Performance 2015).

 
En los países de la OCDE, el promedio de estudio es 44 horas semanales. Esto representa aproximadamente 55% del tiempo semanal de los alumnos, si se eliminan fines de semana y 8 horas diarias de sueño.

Los alumnos en los Emiratos Arabes Unidos estudian 5 horas semanales más en la escuela que los estudiantes finlandeses y tienen 17 horas semanales más de estudio fuera de la escuela
(PISA in Focus 73, 2017). 
 
Jornada escolar

Los alumnos van a la escuela local, en su respectivo barrio o comunidad. Van caminando o en bicicleta. Quienes viven lejos de la escuela - a más de 5km - pueden pedir reembolso por el costo del transporte.

La jornada escolar empieza a las 8:00 o a las 8:30 de la mañana y termina a la 1, 2 ó 3 de la tarde. En promedio, la jornada diaria dura 6 horas. Muchos alumnos se quedan a la tarde en actividades extracurriculares.

La duración y organización de la jornada no es la misma para todos. Depende de la edad de los alumnos. Los más pequeños entran más tarde y se van de la escuela más temprano.

El horario de la primaria es de 8:00 a 14:00 horas. Hay días en que la jornada es más corta y los alumnos salen más temprano (12:00 o 13:00 horas).

Las escuelas tienen autonomía para decidir cómo organizan la jornada escolar, según las necesidades.

Los alumnos almuerzan en la escuela. El almuerzo también es provisto de manera gratuita.

Según encuestas, los padres de familia no quieren que sus hijos e hijas pasen más tiempo en la escuela. La educación en Finlandia es asumida como una responsabilidad compartida entre las familias y el sistema escolar.

Clases y recreos

Las clases duran 45 minutos. Hay 4-5 clases diarias.

Después de cada clase, por ley, hay un recreo de 15 minutos. El período de almuerzo dura generalmente media hora y se hace en el comedor de la escuela.

Cada escuela puede decidir cómo dividir los recesos. Hay escuelas que deciden organizar recreos más largos, de 30 minutos, reorganizando también el tiempo de las clases. De ese modo los alumnos pueden, por ejemplo, usar el recreo para organizar partidos de fútbol. Hay siempre uno o dos profesores de guardia para supervisar los recreos.

Durante el recreo los alumnos deben salir de las aulas. Se les estimula a salir del plantel, y a usar las instalaciones de juego a la intemperie, incluso en el invierno. Esto implica complicadas logísticas de vestirse y desvestirse al salir y al entrar (hay que recordar que los alumnos dejan los zapatos a la entrada de la escuela).

Dentro del plantel se ofrecen actividades para los recesos, como mesa de pingpong, futbolín y otros juegos. Está también la biblioteca y espacios para que los alumnos puedan reunirse.

Cada semana se elige a dos alumnos encargados de arreglar el aula durante el receso: organizar mesas y sillas, limpiar la pizarra, etc.

Los profesores usan los recesos para reunirse en la sala de profesores, las cuales son cómodas y bien equipadas. Todo plantel tiene una sala de profesores.

Los finlandeses están convencidos de que los recesos frecuentes y la actividad física son importantes para despejar la mente. Los alumnos regresan al aula con nuevas energías, se concentran más, aprenden mejor y la disciplina también mejora. Investigaciones y recomendaciones científicas les dan la razón.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los niños de 5 a 17 años deben tener al menos 1 hora diaria de actividad física. A raíz de esto, el Ministerio de Educación y el Ministerio de Asuntos Sociales establecieron 1-2 horas diarias de actividad física para los niños de 7 a 18 años y 3 horas diarias para los menores de 7 años. El programa "Finnish School on the Move" (Escuelas finlandesas en movimiento) busca promover la actividad física y reducir el sedentarismo en las escuelas. Entre otros, se está modificando el mobiliario escolar (incluso eliminando mesas y sillas de las aulas) a fin de que los alumnos se muevan más mientras están en clase.

Tareas en casa

Finlandia es el país que envía menos tareas a la casa entre los países de la OCDE: 10-12 minutos diarios, 3 horas a la semana. En los primeros grados no hay tareas.

Investigaciones sobre las tareas concluyen, en general, que éstas no contribuyen a mejorar el aprendizaje y el rendimiento escolar y ayudan más bien, a menudo, a agotar a los alumnos, a crear tensiones en el ámbito familiar y a reforzar las inequidades.

Para saber más
» Finland, Ministry of Education and Culture

» Dirección Nacional Finlandesa de la Educación, Sistema educativo de Finlandia
» Finnish Schools on the Move 
»
OECD, Finland PISA Performance (2015)
» BBC, Why do Finnish pupils succeed with less homework?
» Infographic: There's no homework in Finland

» "En Finlandia la tarea de los niños en casa es divertirse y jugar", Heraldo, 2016
» Los países que ya decidieron prohibir las tareas escolares para la casa", EMOL, 2016

» OCDE,¿Perpetúan los deberes las desigualdades en educación?, PISA In Focus, No. 46, 2014
»
OECD, “Is spending more hours in class better for learning?”, PISA In Focus No. 54, 2015
» OECD, "Do students spend enough time learning?", PISA in Focus No. 73, 2017 

»
OECD,
Studying more may not make you a top performer, Hélène Gillou, June 2017
» Finnish schools are moving on up, The Star Online, June 2017
Hélène Guillou
Studying more may not make you a top-performer

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Educación y violencia: estudio CEPAL-UNICEF



Grupo 1: Chile, Costa Rica y Uruguay (logros educativos altos y violencia baja)
Son los países donde hay un mayor gasto en educación y un mayor porcentaje de jóvenes que concluyen la educación secundaria (a excepción del Uruguay que tiene menor nivel de conclusión de la secundaria), pero con bajos grados de violencia (se excluye Brasil por ser un país con alto nivel de violencia). Uruguay se incluye en este grupo a pesar de los menores niveles de conclusión de la secundaria porque tiene altos niveles de inversión y baja violencia, además de condiciones similares de desarrollo y tamaño con respecto a los otros dos países del grupo.

Grupo 2: Argentina, Panamá, Paraguay, Perú y República Dominicana (logros educativos medios y violencia baja)
Son países que tienen menores niveles de gasto público en educación pero un alto porcentaje de jóvenes concluyen la educación secundaria. En general, los niveles de violencia no son excesivos.

Grupo 3: Brasil, Colombia, Ecuador y México (logros educativos medios y violencia alta)
Son países que cuentan con niveles de conclusión de la secundaria medios y altos, pero también altos niveles de violencia (con una tasa de homicidios mayor al 18/100.000 habitantes).

Grupo 4: Guatemala, Honduras y Nicaragua (logros educativos bajos y violencia alta)
Son países donde se encuentra el menor gasto en educación y el menor porcentaje de jóvenes que concluyen la educación secundaria. Además Guatemala y Honduras tienen altos índices de violencia a nivel nacional y Nicaragua alcanza niveles medios. 

En estos cuatro grupos organizan CEPAL y UNICEF a los 15 países latinoamericanos incluidos en este estudio sobre violencia y educación: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, México, Paraguay, Panamá, Perú, República Dominicana y Uruguay. Son los países que participaron en el Tercer Estudio Regional Comparativo y Explicativo (TERCE), realizado por el Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación (LLECE) de la UNESCO y aplicado en 2013 a estudiantes de primaria de 3o y 6o grado en cuatro áreas: matemáticas, lectura, escritura y ciencias (solo 6o grado).

Esta agrupación de los países tiene en cuenta: a) el porcentaje de gasto público en educación en relación al PIB, b) el porcentaje de jóvenes de 20 a 24 años que concluyen la educación secundaria, y c) la tasa de homicidios, destacándose a los países con un contexto nacional más violento (tasas por sobre 18 por 100.000 habitantes). El propósito de esta agrupación fue "establecer contextos nacionales similares y de ese modo no se comparan situaciones muy disímiles y heterogéneas, que es lo que ocurre a nivel de promedios regionales".

- El porcentaje de gasto público en educación en relación al PIB es un indicador clásico que refleja el interés en la educación.

- Se decidió utilizar el indicador de terminación de la educación secundaria - pese a que el TERCE se aplicó en la educación primaria - puesto que "es a este nivel donde se encuentran mayores diferencias de logros educativos entre los países. Es decir, las diferencias en la secundaria son una señal del nivel de desarrollo educativo del país".

- La tasa nacional de homicidios se consideró relevante para ubicar la violencia escolar en el contexto más amplio de la violencia en cada país.

El estudio de CEPAL-UNICEF aprovechó la información recogida en el TERCE a través de cuestionarios de contexto aplicados a los estudiantes, sus familias, docentes y directores, en este caso en torno a la violencia escolar, a fin de profundizar en su análisis.

"Los resultados generales de esta medición confirman que, en la mayoría de los países (10 de 15), los ambientes de mayor violencia en el entorno de la escuela constituyen uno de los factores asociados a un menor rendimiento académico entre los estudiantes (medido a partir de los puntajes obtenidos en la prueba TERCE)".

El Resumen del estudio destaca que (mis negritas):
"El análisis de la información de resultados educativos del Tercer Estudio Regional Comparativo y Explicativo (TERCE) del año 2013 confirma que la violencia escolar se extiende a las instituciones educativas de manera generalizada y afecta a niños y niñas de todas las clases y grupos sociales, entorpeciendo sus procesos de aprendizaje. El tipo de violencia más relevante en relación con los puntajes en la prueba TERCE y en la mayor cantidad de países es aquel percibido por los estudiantes a nivel promedio de la escuela como aulas de ambiente violento. Ello remite a espacios escolares con baja capacidad de gestión de las relaciones interpersonales, lo que afecta negativamente la convivencia y los procesos de enseñanza en la sala de clases.

Si bien la violencia es extendida, en las distintas poblaciones de la comunidad educativa son diversas formas de violencias las que se perciben con diferente grado de intensidad. Por ejemplo, los datos mostraron que los y las estudiantes de poblaciones discriminadas o que sufren de otros procesos de exclusión, como los inmigrantes, indígenas, estudiantes en situación de trabajo infantil y aquellos que pertenecen a hogares de menor nivel socioeconómico, perciben mayores niveles de agresión entre pares al interior de las escuelas. Visibilizar las diferencias en los tipos y magnitudes de la violencia escolar facilita el diseño de medidas más efectivas y permite romper con círculos de exclusión".

La violencia escolar, en definitiva, es expresión de la violencia general en una sociedad y es una más de las expresiones de la inequidad y la discriminación social. No puede hablarse de educación de calidad en sistemas educativos, planteles y ambientes de enseñanza y aprendizaje en los que prevalecen la violencia y el miedo. Combatir la violencia en el medio escolar implica combatirla también fuera de éste y más allá de los ámbitos educativos, enfrentando las causas y manifestaciones de la cultura violenta.

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¿Qué es enseñar? - Entrevista con Paulo Freire


"A través del diálogo se opera la superación de la que resulta un nuevo término: no ya educador del educando, no ya educando del educador, sino educador-educando con educando-educador. De este modo, el educador ya no es solo el que educa sino aquel que, en tanto educa, es educado a través del diálogo con el educando, quien, al ser educado, también educa.

Así, ambos se transforman en sujetos del proceso en que crecen juntos y en el cual 'los argumentos de la autoridad' ya no rigen. Proceso en el que ser funcionalmente autoridad requiere el estar siendo con las libertades y no contra ellas.

Ahora ya nadie educa a nadie, así como tampoco nadie se educa a sí mismo. Los hombres se educan en comunión, y el mundo es el mediador". (Pedagogía del Oprimido, Siglo XXI Editores, p. 86).

Esta es posiblemente la cita más difundida y conocida de Paulo Freire. Especialmente el último párrafo, que suele aparecer solo, suelto. Y es en torno a esta cita que Freire ha sido largamente asociado a una educación no-directiva, en la que "nadie educa a nadie".

La cita fue bienvenida y adoptada por miles de educadores y pedagogos que vieron en ella un estandarte contra la educación convencional, centrada en la figura protagónica del educador y en el punto de vista de la enseñanza. No obstante, el riesgo fue esta vez el del clásico péndulo: pasar de la crítica a la educación vertical y autoritaria al culto a una educación horizontal y democrática que niega y anula toda posible directividad en el proceso de enseñanza.

La cita de Freire ha cobijado o reforzado, por muchos años, un 'populismo pedagógico' que concibe la intervención del educador, cualquiera que ésta sea, como una marca autoritaria y como una prueba incontestable de lo que Freire llamó 'educación bancaria'.

Este fue, por ello, uno de los temas críticos que decidí abordar con Paulo Freire en una larga entrevista que le hice en agosto de 1985, en Sao Paulo. La entrevista fue publicada bajo la forma de un libro y ampliamente difundida en América Latina (Educación Popular: Un encuentro con Paulo Freire, CECCA-CEDECO/Fundación Fernando Velasco, Quito, 1986; Edições Loyola, Sao Paulo, 1987; Tarea, Lima, 1988; Centro Editor de América Latina, Buenos Aires, 1988).

Transcribo a continuación este punto de la entrevista. En ella, Freire reafirma la ineludible directividad de la educación, diferenciando directividad y autoritarismo.

¿Qué es enseñar? - Entrevista con Paulo Freire

Rosa María Torres: Me parece importante volver sobre el tema de la no-directividad de la educación y, en ese contexto, sobre el papel del educador. Lo digo porque en el marco de la Educación Popular - tanto a nivel de los teóricos como de los grupos de base que están llevando a cabo actividades de Educación Popular - viene dándose una tendencia muy fuerte y generalizada a concebir la relación educativa  entre educadores y educandos como una relación horizontal, "entre iguales", en la que, finalmente, nadie enseña a nadie.

Es corriente encontrar en materiales de capacitación, en talleres, en seminarios, advertencias insistentes en este sentido. Textualmente se orienta en muchos casos al alfabetizador, al educador o al capacitador a que su papel debe limitarse a coordinar la discusión, a hacer síntesis, a motivar la participación del grupo, a hacer preguntas y, en el mejor de los casos, a dar su opinión. A tal punto ha llegado a extenderse esta visión que varios autores caracterizan a la Educación Popular, entre otras cosas, por la eliminación del rol del maestro. Y es este punto, justamente, el que suele encontrar mayor rechazo y mayores resistencias entre los educandos. 

Dado que esta relación horizontal entre educadores y educandos suele asociarse a Paulo Freire y su crítica a la 'educación bancaria', quisiera pedirte que desarrollaras este punto. 

Paulo Freire: El educador que dice que es igual a sus educandos, o es demagógico o miente o es incompetente. El educador es obviamente diferente, de otra manera no reconocería al educando. Si fueran los dos la misma cosa, no habría manera de identificarlos. Creo que éste es un punto fundamental.

En segundo lugar, toda educación es directiva. Por tanto, no existe una educación no-directiva, y esto ya está dicho en la Pedagogía del Oprimido.

Toda educación tiene un momento que yo llamo inductivo, que implica la toma de responsabilidad del educador. La gran diferencia que hay entre un educador autoritario y un educador radicalmente democrático está en que este momento inductivo, para el educador autoritario, jamás acaba. El empieza y termina inductivamente. El toma las decisiones completamente, constantemente. En cambio, un educador democrático ciertamente incide, pero intenta, durante la práctica, transformar la inducción en compañerismo.

Compañerismo no significa ser iguales. El hecho de que el educador revolucionario se haga compañero de sus educandos no significa que renuncie a la responsabilidad que tiene, incluso de comandar, en muchos momentos, la práctica. El educador tiene que enseñar. No es posible dejar la práctica de la enseñanza librada al azar.

En Estados Unidos, donde acabo de estar en un seminario, hay una preocupación muy grande con lo que ellos llaman el facilitador. Yo siempre digo, y lo acabo de decir allá: "Yo no soy facilitador de ninguna cosa. Yo soy profesor. Yo enseño".

Ahora: la cuestión es saber qué es enseñar. La cuestión es saber si el acto de enseñar termina en sí mismo o si, por el contrario, el acto de enseñar es solo un momento fundamental de aprender. Dialécticamente, es esto. Y, sin embargo, hay algunos que se piensan dialécticos pero que dicotomizan enseñar y aprender. No es posible hacer esta dicotomía entre enseñar y aprender porque es aprendiendo que yo enseño y es enseñando que yo aprendo. Esto no significa de ninguna manera disminuir, castrar,  negar el deber y el derecho que tiene el educador de enseñar.

Pero entonces, ¿qué es enseñar? ¿Será que enseñar es transmitir conocimientos? Yo digo que no. El conocimiento no se transmite; el conocimiento se hace, se rehace a través de la acción transformadora de lo real y a través de la comprensión crítica de la transformación que se ha dado antes o que se puede dar mañana. Este es el momento de la abstracción en el acto de conocimiento. El equívoco de los educadores autoritarios es pensar que los contenidos de la educación pueden ser transformados en montones de sabiduría apaciguada, inutilizada, que es transferida como ladrillos a los educandos.

Para mí, enseñar es desfiar a los educandos a que piensen su práctica desde la práctica social, y con ellos, en búsqueda de esta comprensión, estudiar rigurosamente la teoría de la práctica. Esto significa que enseñar tiene que ver con la unidad dialéctica práctica-teoría. Unidad dialéctica que casi nunca sabemos hacer porque en el fondo hacemos una oposición entre práctica y teoría, cuando lo que sucede es que práctica y teoría constituyen una unidad contradictoria. Esto está en Marx, no es invención mía. Yo simplemente, arrogantemente si se quiere, concuerdo con Marx.

En nombre de la necesidad de transferir los contenidos que consideramos indispensables, lo que hacemos es olvidar la unidad entre la práctica y la teoría, la cual podría ser desarrollada a través de la propia comprensión teórica de la práctica que tienen los educandos. Este proceso de búsqueda de esta unidad exigiría del educador competente, a cada paso, la iluminación teórica de los contenidos.

Tú, al hacerme esta pregunta, planteas una cosa interesante que he oído muchas veces en India, en Africa, en Estocolmo, en París, en Londres, en Norteamérica y en América Latina y, concretamente, en Brasil. De cuando en cuando jóvenes profesores se acercan y me dicen: Paulo, todo lo que dices está muy bien pero lo que pasa es que al pretender no una postura de igual a igual sino una postura respetuosa de la capacidad de pensar del educando, estás evadiendo la cuestión de que yo estoy aquí para aprender y tú para enseñar.

Obviamente que cuando el educando dice esto está reproduciendo la ideología dominante sobre el saber. Esta ideología tiene que ver con la dicotomía que hace la clase dominante entre su saber - que es riguroso, serio, cientifico - y la sabiduría popular - que es incapaz, que no es rigurosa, que no es unitaria, que no está cohesionada. Esto se reproduce en la ideología de los educandos. Esta dicotomía también es autoritaria, pues trabaja en favor de la concepción de la ideología autoritaria.

Mi respuesta a estos jóvenes profesores es la siguiente: Yo reconozco que la realidad es ésta, no solamente porque leí a Marx sino porque viví. Sé que las ideas dominantes de una sociedad en un cierto momento son las ideas de las clases dominantes, y que todo el armazón ideoloógico se genera en las condiciones materiales concretas de producción de la sociedad. Pero, aún sabiendo esto, yo también sé que la conciencia individual y social que se gesta y reproduce en estas condiciones materiales no es un puro reflejo de las condiciones materiales, porque la conciencia es, además de reflejo, reflexiva sobre las condiciones que la hacen reflejo. Si no es así, tampoco puede entenderse la dialéctica, porque entonces habría que esperar que las condiciones materiales cambiaran por sí solas. Entonces, es el propio ímpetu revolucionario el que nos lleva realistamente a plantear la lucha por la transformación y contra las condiciones existentes. Hace falta simplemente el buen sentido de saber que la revolución no se hace desde la cabeza de los líderes pues esto sería idealismo prehegeliano, sería puro voluntarismo.

Estos comentarios son solamente para decir que si bien podemos reconocer que las condiciones de partida son éstas, es preciso por eso mismo luchar contra ellas.  Y para eso los educadores deben ser o hacerse competentes. La competencia científica, la competencia técnica y filosófica es absolutamente indispensable en la lucha por la transformación de la educación.

A los jóvenes profesores les digo siempre: Mira, cuando un muchacho te dice que eres un incompetente, que estás tergiversando el rol del maestro pues tú estás para enseñar y él para aprender, tu podrías reconocer efectivamente que estás para enseñar y él para aprender, pero agregar: Está bien. Tú me dices que yo soy incompetente, pero yo te haría dos preguntas: ¿qué es enseñar y qué es aprender?. y ¿qué es competencia?. Y ahí vas a tener la oportunidad de discutir incluso la naturaleza ideológica que está detrás del concepto de competencia. Porque esa naturaleza ideológica de la competencia tiene mucho que ver con los intereses de las clases dominantes. Para éstas, competentes son las clases dominantes e incompetentes son las clases dominadas. Y dado que esta ideología autoritaria se reproduce también a nivel de los educandos, tú como educador tienes que plantear a los educandos desafíos de esta naturaleza y encauzarlos.

Claro que tú no puedes echar al educando de la clase si no está de acuedo, porque en ese caso tu autoridad seria autoritaria. Es preciso recordar que hay una dimensión pasiva en el autoritarismo. Es el caso del educando que demanda al educador ser autoritario con relacion al acto de conocer. Pero tú no tienes que caer en esa trampa. Lo que puedes hacer frente a ese planteo es decir: Muy bien, voy a aprovechar y dar una clase sobre lo que es la ideología autoritaria, sobre lo que es la reproducción ideológica. Y das la clase seriamente, competentemente.

Lo que está sucediendo es un equívoco funesto. Estamos bailando en el mundo de los conceptos y estos conceptos se distancian cada vez más de los objetos concretos cuya comprensión deberían mediar. Así, en lugar de acercar esa mediación, caemos en el afinamiento de los conceptos antes que en una búsqueda de comprensión de lo concreto. Esto no es conocer y es contra esto que estoy y voy a seguir estando, pues estoy convencido de que estoy en lo cierto.

Lo que pasa en educación es que casi siempre engullimos contenidos. Pero hay que hacer más que eso. Hay que conocer. Si yo fuera responsable de un Ministerio, entregaría mi vida, sin ninguna dimensión idealista sino profundamente dialéctica a trabajar todos los fines de semana con los educadores, desde los niveles más bajos hasta los mas altos, sobre la cuestion de qué es conocer, qué es crear, qué es la producción del conocimiento, cómo se puede invitar a conocer sin ser paternalista, sin ser espontaneísta pero, al mismo tiempo, sin ser autoritario. El problema no es transferir paquetes de conocimientos a ser memorizados.

Para mí, solo hay conocimiento cuando se aprehende el objeto. Cuando tú aprehendes el objeto, necesariamente memorizas el objeto aprehendido. Lo que no puedes hacer es memorizar en vez de aprenhender. Y es esto precisamente lo que hace la escuela tradicional. Los niños son obligados a repetir. Hay una extraña epistemología según la cual es la repetición de la descripción del concepto lo que da conocimiento, cuando en verdad lo que da conocimiento es la aprehensión de lo real, que no está dicotomizado del concepto.

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Cine-foro: Detrás de la Pizarra


Por el Día del Maestro en el Ecuador (13 abril), el Colectivo de Maestras Parvularias y la Carrera de Educación Inicial de la Facultad de Filosofía de la Universidad Central del Ecuador (UCE) me invitaron a un cine-foro en torno a la película "Detrás de la Pizarra" (Beyond the Blackboard). Al cine-foro asistieron estudiantes y profesores de la especialidad.

La película narra una historia real, la de la maestra Stacey Bess, una maestra sin experiencia que se estrena en una escuela a la que asisten niños y familias sin hogar, en Salt Lake City, Estados Unidos.

La maestra, de 24 años, se graduó en la Universidad de Utah, está casada, tuvo su primer hijo a los 16 y ahora está embarazada de un tercero.

La escuela, creada en 1984, está en un refugio ubicado en una zona apartada de la ciudad, en la que abundan el tráfico y el consumo de drogas. Escuela unidocente que da cabida a niños y niñas de muy diversas edades, desde el pre-escolar hasta el fin de la educación primaria. Escuela de una sola aula, sin nombre, sin pupitres, sin libros, sin nada.

En poco tiempo, con mucho empeño y esfuerzo, la maestra - con la colaboración de los niños y de unos pocos padres y madres de familia - convierte este galpón sucio y destartalado en un espacio limpio, colorido, acogedor. Luego van ingresando la lectura, la música, el deporte al aire libre, la organización del salón de estudio, los 15 minutos diarios de deberes en familia. Poco a poco va ganando el interés y el apoyo de algunas autoridades y, lo que es más importante, el apoyo y la integración de las familias.

A través de una historia real, la película muestra, en definitiva, lo que es capaz de hacer una maestra en una situación extremadamente precaria y compleja, transformando no solo la escuela sino la vida de estos niños y de estas familias. 

Stacey Bess recibió varios premios en reconocimiento por su labor, el más importante de ellos el Jefferson Award for Greatest Public Service by Someone 35 Years or Younger (Premio Nacional Jefferson al Mejor Servicio Público por una Persona de 35 años o Menos). Después de dar a luz a su tercera hija, MacKenzie, continuó trabajando en la escuela durante ocho años. Hoy trabaja y da conferencias en favor del derecho a la educación de los niños más pobres. Sobre su experiencia en la escuela escribió el libro Nobody Don’t Love Nobody: Lessons on Love from the School with No Name.

Había visto la película antes y me había conmovido hasta las lágrimas. La ví aquí por segunda vez, y volví a llorar. Esta vez, emocionada además por el contexto, rodeada de estudiantes que han elegido la carrera docente y la responsabilidad más grande de todas: el trabajo con los niños y niñas más pequeños.

La Decana de la Facultad, Ruth Páez, y yo, fuimos invitadas a comentar la película. Ella habló acerca de las satisfacciones de la docencia y relató anécdotas de su vida profesional vinculadas a esta construcción de cimientos, desde cero y con esfuerzo. Yo destaqué tres puntos de la película: a) lo más importante en una escuela es el maestro o maestra, no la infraestructura ni el equipamiento; b) la complejidad de los procesos reales y el valor del afecto y la perseverancia; c) la enorme felicidad que da ser y sentirse socialmente útil, ayudando a transformar vidas de otros y sobre todo de los más necesitados.

Todo esto resulta particularmente importante destacar en el actual contexto ecuatoriano, donde lo que ha primado en la última década es la infraestructura y el equipamiento, a menudo confundidos, por sí mismos, como calidad de la educación, y donde se ha declarado la guerra a la escuela unidocente, en lugar de impulsar su transformación. (Ver mis artículos "Escuelas multigrado, ¿escuelas de segunda?" y "Elefantes blancos: La estafa social de las escuelas del milenio").

Al final, un regalito elaborado por el Colectivo de Maestras Parvularias y entregado por su coordinadora, Lorena Araujo, un brindis con fotos, y una cena entre pocos.

En lo personal, la invitación fue además una oportunidad para volver, después de muchos años, a la Facultad donde estudié y terminé mi licenciatura en Ciencias de la Educación. No tengo buenos recuerdos de esa experiencia en términos educativos y académicos. Antes de entrar al cine-foro les contaba, riendo, mis anécdotas con la Dra. Garrido, algunas de las cuales relaté hace mucho en "Dinosaurios en la universidad". Fuimos sin duda varias generaciones de aspirantes a educadores los que padecimos sus clases. Me alegró escuchar de profesores y directivos el empujón de cambio en el que están empeñados. No hay esfuerzo transformador más necesario y urgente que el que se invierta en la formación de los futuros maestros y maestras de este país. 

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Ni de excelente calidad ni de acceso masivo ni absolutamente gratuita


Rosa María Torres

"A no perder lo logrado: una educación pública de excelente calidad,
de acceso masivo y absolutamente gratuita": Rafael Correa,
Enlace 515, 11 marzo 2017.
Secretaría Nacional de Comunicación (SECOM).  

Rafael Correa viene afirmando que, como resultado de esta década de gobierno y de 'revolución educativa' (2007-2017), hoy la educación pública en el Ecuador es de excelente calidad, de acceso masivo y absolutamente gratuita. Ninguna de estas tres afirmaciones es cierta. Estamos muy lejos de que esto sea una realidad.

1. ¿Excelente calidad?

» Ni la educación inicial ni la básica ni la media ni la superior son de excelente calidad.

» La educación inicial (0 a 5 años) tiene serios problemas de calidad del servicio, como destaca un estudio del BID.

» La educación básica (10 años de escolaridad, desde los 5 años de edad) tiene serias deficiencias de enseñanza y aprendizaje sobre todo en lectura y escritura, según reveló el Tercer Estudio Regional Comparativo y Explicativo (TERCE) aplicado en 2013 por la UNESCO en 15 países de la región. El Ecuador se ubicó en la media y bajo la media regional; ningún puntaje sobre la media. Hay que tener en cuenta, además, que como señala la UNESCO, "El TERCE evidencia que si bien el puntaje promedio regional de logros de aprendizaje mejoró en todos los grados y áreas evaluados, la mayoría de los estudiantes sigue concentrándose en los niveles más bajos de desempeño (I y II) y son pocos los que se ubican en el nivel superior (IV). Esto indica el desafío al que se enfrentan los países de la región: lograr en los estudiantes aprendizajes que les permitan un mejor dominio de los conocimientos y el desarrollo de habilidades avanzadas en matemática, lenguaje y ciencias naturales".


» La brecha escolar y la inequidad entre niños indígenas y no-indígenas es sistemática y persiste, según revelan los resultados del TERCE; los estudiantes indígenas obtienen puntajes más bajos en las pruebas que los no-indígenas en todas las áreas y grados evaluados. 

» En cuanto a la lengua de enseñanza, 7 de cada 10 niños indígenas recibían clases en español en 2010 y en 2015; solo 2 de cada 10 accedían a educación bilingüe en lengua nativa y en español en 2015 (Encuesta de la Niñez y la Adolescencia, 2016).

» El bachillerato (educación media superior) tiene asimismo deficiencias, las acumuladas desde la educación inicial y otras propias de este nivel. Los estudiantes salen mal preparados para la vida y para el ingreso a la universidad. Se preparan en institutos privados para aprobar el examen de ingreso a la universidad (ENES) - que mide habilidades básicas - y hoy la prueba Ser Bachiller.

» La educación superior pública nunca se ha destacado a nivel nacional ni internacional. Las cuatro nueva universidades, llamadas emblemáticas, son de reciente creación (2013). Ha sido política de este gobierno financiar becas para que los ecuatorianos vayan a estudiar en universidades en el extranjero.

»Hay altos niveles de violencia en el sistema escolar. 26% de niños y adolescentes de 5 a 17 años dicen recibir trato violento por parte de sus profesores cuando cometen alguna falta (Encuesta de la Niñez y la Adolescencia, 2016; UNICEF Ecuador, 2016).

» Persiste el viejo modelo educativo y pedagógico, frontal, transmisivo, memorístico, enciclopédico, autoritario. No se fomenta la creatividad, la autonomía, la participación, el pensamiento crítico. No se promueve la colaboración y el trabajo en grupos sino más bien la competencias entre los alumnos.

» En las nuevas construcciones escolares (Unidades Educativas del Milenio, colegios "repotenciados", etc.) la organización del aula sigue siendo la convencional (pupitres individuales en filas, maestro al frente); a menudo los grupos son numerosos. 

» La tecnología muchas veces no está o no funciona en los planteles. Internet está disponible en 40% de los establecimientos públicos y en 60% de los privados. Las escuelas privadas siguen estando mejor equipadas que las públicas (Encuesta de la Niñez y la Adolescencia, 2016).

» En cuanto a servicios que disponen los niños en la escuela (2013), 91.5% accedía a agua (por encima del promedio en América: 91.5%), 99.8% accedía a electricidad (por encima del promedio de América Latina: 93.6%) y 43% accedía a bibliotecas (bajo el promedio de América Latina: 61.2%) (BID, Base de Datoa CIMA, Perfil de País, 2016).

» En 2015, solo 1 de cada 4 niños escolares tenía acceso a una biblioteca (Encuesta de la Niñez y la Adolescencia, 2016).

» El Ecuador es uno de los países que menos lee en la región. La lectura no es una prioridad de política dentro de la política educativa ni en la formación de los profesores. Durante la década no se han desarrollado planes ni estrategias nacionales de promoción de la lectura.

» Los funcionarios del gobierno siguen prefiriendo enviar a sus hijos a instituciones educativas privadas.

2. ¿Acceso masivo?

» Ninguno de los niveles educativos, salvo la educación básica, tiene acceso masivo.

» La educación inicial llegó a una matrícula de 44.24% en 2015, según la evaluación del Plan Decenal de Educación 2006-2015 del Ministerio de Educación. No se cumplió la meta de universalizar la educación inicial establecida en el Plan Decenal de Educación 2006-2015.

» La educación básica alcanzó una matrícula de 96,2% en 2015. No se cumplió la meta de universalizar la educación básica establecida en el Plan Decenal de Educación, aunque se está cerca de cumplirla. 

» El bachillerato llegó a una matrícula de 68% en 2015. No se cumplió la meta establecida en el Plan Decenal de Educación 2006-2015 que era llegar al 2015 con al menos 75% de matrícula entre la población en edad de asistir a ese nivel. 

» La deserción es alta en el bachillerato. Según un estudio del CAF (2016), solo 55% de los estudiantes concluyen la educación secundaria.

» La educación superior tiene una tasa bruta de matrícula de 30.4%, población entre 18 y 24 años de edad; en 2007, a inicios de este gobierno, era de 35.4% (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, 2016 / Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo). Por su parte, la Encuesta de Niñez y Adolescencia (2016) registra que 19% de los jóvenes entre 18 y 24 años estaban matriculados en la educación superior en 2015.

» 55% de los jóvenes graduados del colegio o cursando el último año estuvieron interesados en ingresar a la educación superior pública y rindieron el Examen Nacional para la Educación Superior (ENES). 3% dice no haber intentado. 5% se fue a una institución privada. 26% dice que aún no puede presentarse al examen. 11% no sabe. (Encuesta de Niñez y Adolescencia, 2016)

» De los jóvenes que rindieron el ENES, 78% dice que estudia la carrera que eligió y 20% no está satisfecho con la carrera escogida. 2% no sabe (Encuesta de Niñez y Adolescencia, 2016).

» La tasa de analfabetismo se ubica en 5.54%. No se cumplió la meta de eliminar el analfabetismo establecida en el Plan Decenal de Educación.

» Según el Banco Mundial (2016), en el Ecuador 60% de las personas indígenas que viven en las ciudades tienen educación primaria y 44% en zonas rurales.

» Las 76 Unidades Educativas del Milenio (UEM) construidas a lo largo de la década y funcionando hasta hoy (marzo 2017) llegan apenas al 3% de los estudiantes del sistema público. Ver: Elefantes blancos: La estafa social de las escuelas del milenio.

» En 2015 aumentó la cobertura de la alimentación escolar pero menos de la mitad de los estudiantes de las escuelas públicas (43%) la recibía, sobre todo el desayuno escolar. Solo 2% recibía almuerzo y otro 2% desayuno y almuerzo.

» El promedio de años de escolaridad en el Ecuador ha subido de 9.1 a 10.1 entre 2007 y 2017 según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC). El promedio de escolaridad es de 8.3 años según el Informe de Desarrollo Humano 2016.

3. ¿Absolutamente gratuita?

» Se eliminó el "aporte voluntario" de las familias de la USD 25. Se provee uniformes y textos escolares gratuitos en la educación básica (no en el bachillerato) así como desayuno y almuerzo escolar. No obstante, las familias corren con algunos gastos.

» Los padres de familia deben comprar los útiles escolares. Muchos deben pagar transporte escolar (en las Unidades Educativas del Milenio el Ministerio de Educación se hace cargo del transporte hasta una distancia de 3 kilómetros de la escuela).

» En muchos planteles las familias deben asumir algunos costos de mantenimiento de la escuela: materiales de limpieza, arreglos de computadoras e implementos de computación, cuotas para pagar a algún profesor, etc.

» También se viene pidiendo colaboración de las familias para el desayuno escolar, aportando insumos así como trabajo voluntario. 

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